Bangladés superó el pasado jueves la barrera de los 200.000 casos sospechosos de sarampión en el contexto del brote activo más severo de esta enfermedad registrado actualmente a nivel global, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). El boletín epidemiológico emitido por la Dirección General de Servicios de Salud (DGHS) de la nación asiática confirmó un acumulado de 201.625 casos sospechosos y 22.116 contagios ratificados mediante análisis de laboratorio desde el inicio de la contingencia en marzo.
El impacto de la epidemia ha dejado un saldo que supera los 1.100 fallecimientos en todo el territorio nacional, contabilizándose 104 muertes confirmadas por sarampión y otras 1.040 clasificadas bajo sospecha de estar directamente asociadas a complicaciones del virus. Las autoridades sanitarias informaron que, solo en las últimas 24 horas, se detectaron 1.332 nuevos casos sospechosos, 96 confirmados por laboratorio y cuatro decesos adicionales, reflejando la alta velocidad de transmisión en las áreas urbanas y rurales.
La presión sobre el sistema asistencial de Bangladés ha sido extraordinaria durante los últimos seis meses, registrando el ingreso hospitalario de 178.927 pacientes con sintomatología compatible con la patología. No obstante, los organismos de salud destacaron que la tasa de recuperación se mantiene elevada dentro de las unidades de aislamiento, logrando dar el alta médica a más de 171.000 personas tras recibir cuidados paliativos y soporte médico para evitar complicaciones respiratorias o neurológicas derivadas de la infección.
Frente a la aceleración de los contagios, el Gobierno bangladesí puso en marcha a finales de septiembre una campaña masiva de inmunización extraordinaria con la meta de vacunar a 3,4 millones de niños en todo el país. La estrategia gubernamental busca alcanzar a 2,4 millones de menores que no recibieron sus dosis durante campañas previas, así como a un millón de infantes que recientemente cumplieron la edad mínima requerida para el esquema de vacunación, erradicando así los vacíos de cobertura defensiva.
De acuerdo con los registros internacionales elaborados por los CDC en base a datos provisionales de la OMS, Bangladés lidera la lista mundial de brotes activos de sarampión, situándose por delante de países como Guatemala y la India. En el periodo analizado entre febrero y julio, la nación del sur de Asia notificó 62.351 casos, frente a los 30.239 reportados por el país centroamericano y los 21.523 confirmados por las autoridades indias, evidencia del alcance global de la baja cobertura vacunal.
El sarampión es un patógeno viral altamente contagioso que se transmite por vía aérea y que puede prevenirse de forma eficaz mediante la administración de la vacuna triple viral (SRP). Las autoridades de salud pública advierten que la interrupción en las coberturas rutinarias de inmunización incrementa el riesgo de epidemias de gran escala, por lo que la movilización de equipos sanitarios en Bangladés resulta crucial para contener la propagación y evitar nuevas pérdidas humanas.