El portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, confirmó que el Papa León XIV fue sometido a una intervención quirúrgica en el Policlínico Gemelli de Roma tras diagnosticársele un adenocarcinoma pulmonar. La operación, que se extendió por aproximadamente tres horas, consistió en la extirpación quirúrgica del lóbulo inferior del pulmón derecho para remover un nódulo detectado previamente por su equipo médico personal.
El pontífice abandonó la Ciudad del Vaticano a las 12:55 horas y arribó al centro hospitalario diez minutos después. A su llegada, fue recibido por el presidente del centro asistencial, Daniele Franco, y por su médico personal, Luigi Carbone, especialista en medicina de urgencia. A diferencia de ocasiones anteriores en las que los pontífices ocuparon la suite papal del décimo piso, León XIV fue ingresado en el área de pacientes privados acompañado por sus secretarios personales, Edgard Rimaycuna y Marco Billeri.
La cirugía estuvo a cargo del doctor Stefano Margaritora, de 65 años, reconocido especialista en cirugía torácica mínimamente invasiva y director del Departamento de Neurociencias, Órganos Sensoriales y Tórax del Policlínico Gemelli. Mientras se desarrollaba la intervención en el quirófano, el cardenal vicario de Roma, Baldo Reina, encabezó la rezo del rosario en la capilla principal del hospital e instruyó a las parroquias de la diócesis a sumarse a las oraciones por la recuperación del obispo de Roma.
Tras finalizar el procedimiento quirúrgico, los reportes médicos indicaron que el pontífice transcurre su primer periodo de posoperatorio bajo observación continua para monitorear la evolución anestésica y respiratoria. Fuentes sanitarias precisaron que el protocolo médico contempla una estancia hospitalaria mínima de siete días antes de considerar su alta médica para regresar al Vaticano.
La comunidad de fieles y el personal sanitario permanecen atentos al desarrollo clínico del Santo Padre. La primera señal sobre su ritmo de recuperación física dependerá de la evolución durante el fin de semana y la posible confirmación de su habitual rezo del Ángelus dominical desde el balcón del establecimiento hospitalario.