El Ministerio de Salud de El Salvador (Minsal) confirmó la tercera muerte vinculada al dengue en lo que va de 2026, según la actualización correspondiente a la semana epidemiológica 37 (comprendida del 13 al 19 de septiembre). El organismo sanitario mantuvo durante varias semanas el registro oficial en dos decesos (notificados en las semanas 26 y 28), hasta la reciente confirmación que constata el avance del brote en el país centroamericano.
Junto con la notificación del fallecimiento, las autoridades sanitarias registran un acumulado anual de 48 casos confirmados de dengue, 45 egresos hospitalarios y dos cuadros graves notificados en la última semana analizada. El reporte epidemiológico confirma la circulación del serotipo DENV3, variante que no se identificaba con alta prevalencia en ciclos recientes y que puede asociarse con complicaciones clínicas en personas expuestas a previas infecciones por otros serotipos del virus.
El comportamiento de los casos sospechosos evidencia un crecimiento acelerado y constante a lo largo de los últimos meses. Mientras que en la semana epidemiológica 23 (junio) el Minsal contabilizó 66 personas con sintomatología compatible con la enfermedad, para la semana 37 la cifra ascendió a 329 sospechas semanales. La trayectoria mostró un alza sostenida durante el mes de agosto, periodo en el que las alertas semanales pasaron progresivamente de 179 a 280 casos antes del pico registrado a mediados de septiembre.
En la distribución por grupos etarios, los niños y adolescentes concentran la mayor proporción de las sospechas reportadas por la red pública de salud. El rango de 10 a 19 años encabeza la incidencia acumulada de casos probables, seguido por el grupo pediátrico de 5 a 9 años. Solo entre las semanas 31 y 35, ambos sectores de la población sumaron conjuntamente más de 690 nuevas sospechas, marcando la pauta de contagio en los entornos escolares y residenciales.
Este comportamiento ascendente coincide con las alertas emitidas por infectólogos y médicos independientes a lo largo de agosto y septiembre. Especialistas en enfermedades transmisibles como Jorge Panameño y Ernesto Navarro Marín habían advertido sobre un repunte de consultas privadas e ingresos hospitalarios por fiebre, dolor retroocular, exantemas y mialgias intensas. Si bien el Minsal no ha emitido una declaratoria oficial de epidemia, el volumen de atención médica confirma la presión sobre el sistema asistencial.
Ante la persistencia de la transmisión del virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti, las autoridades sanitarias y organismos internacionales insisten en la detección temprana de signos de alarma. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que ante manifestaciones severas como dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado de mucosas o letargo, los pacientes deben recibir atención médica inmediata para prevenir complicaciones fatales.