La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) podría expandirse a una octava provincia del país tras la detección de un caso sospechoso en la demarcación de Ubangui del Norte, región del noroeste fronteriza con la República Centroafricana. La información fue confirmada por el doctor Adélard Lofongola, responsable de operaciones del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), quien detalló que el paciente dio positivo en una prueba inicial realizada sobre el terreno.
Las muestras biológicas fueron trasladadas a la sede principal del Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB) en Kinsasa para la realización de los análisis de confirmación virológica. Pese a que los resultados definitivos continúan pendientes, las brigadas de respuesta rápida del INSP activaron de forma inmediata los protocolos de contención preventiva en la zona, incluyendo el rastreo de contactos directos e indirectos, medidas de aislamiento y jornadas de sensibilización comunitaria junto a las autoridades locales, la policía y el ejército.
Hasta la fecha, la crisis sanitaria afecta a 65 zonas de salud distribuidas en siete de las provincias congoleñas: Ituri (que se mantiene como el epicentro de la transmisión), Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé, Bas-Uélé, Tshopo y Ubangui del Sur. De confirmarse el contagio en Ubangui del Norte, se incrementaría el riesgo de transfronterización hacia la República Centroafricana, complicando la logística de vigilancia epidemiológica en un área de difícil acceso.
El más reciente boletín epidemiológico emitido por el INSP sitúa el balance acumulado del brote (declarado el pasado 15 de mayo) en 9.277 infecciones confirmadas y 4.448 fallecimientos, manteniendo una tasa de letalidad del 48,3%. Los datos oficiales detallan asimismo que 2.486 pacientes han superado con éxito la enfermedad, mientras que 924 personas permanecen bajo seguimiento clínico e internamiento hospitalario en los centros de tratamiento habilitados.
Este decimoséptimo brote registrado en la RDC está originado por la cepa Bundibugyo, una variante para la cual no existen terapéuticas antivirales aprobadas comercialmente. Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) avanza en las fases iniciales de ensayo clínico para dos candidatos vacunales, las autoridades sanitarias internacionales recalcan la importancia crítica de consolidar el cerco epidemiológico en las zonas limítrofes para evitar la propagación del virus a nuevos territorios.