Investigadores del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) han confirmado la detección de los primeros tres casos en España de infección pediátrica por una variante del Virus Respiratorio Sincitial (VRS) resistente a nirsevimab. Este tratamiento preventivo es un anticuerpo monoclonal que desde 2023 forma parte de la estrategia nacional de inmunización para proteger a recién nacidos y lactantes frente a cuadros graves del patógeno. Los detalles del hallazgo han sido publicados esta semana en la revista científica Eurosurveillance, editada por el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).
Los contagios se identificaron durante la temporada epidemiológica 2025-2026 mediante el trabajo conjunto del Laboratorio de Virus Respiratorios del Centro Nacional de Microbiología (CNM-ISCIII) y la red de genómica RELECOV, con la implicación directa del Hospital Universitario de Badajoz y el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla. Tras someter las muestras a secuenciación genómica, el equipo de investigación determinó que los menores estaban infectados por un linaje del patógeno provisto de una alteración específica que merma la eficacia neutralizadora del tratamiento.
La modificación genética fue localizada en la proteína F del virus, exactamente en el sitio antigénico Ø, la región estructural hacia la que va dirigida de forma directa la molécula de nirsevimab. Esta variación física le permite a la partícula viral evadir de forma parcial el bloqueo del anticuerpo. A pesar de haber recibido la profilaxis profiláctica de rutina, dos de los bebés requirieron hospitalización tras infectarse; uno de ellos desarrolló un cuadro severo de bronquiolitis que derivó en su ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con necesidad de soporte respiratorio invasivo.
El Virus Respiratorio Sincitial es considerado por la comunidad médica la causa más frecuente de bronquiolitis e infecciones del tracto respiratorio inferior en menores de un año. Se calcula que infecta aproximadamente a uno de cada cuatro niños durante sus primeros doce meses de vida, derivando en un 14% de visitas médicas sanitarias, un 2% de ingresos en planta y un 0,1% de internamientos en UCI. En España, las epidemias del virus muestran un comportamiento estacional marcado con un pico entre noviembre y enero.
A pesar del impacto de estas infecciones, las autoridades científicas del ISCIII aclararon que el hallazgo no invalida la utilidad clínica de la inmunización generalizada. Diversos estudios previos del propio organismo señalan que el uso profiláctico de nirsevimab disminuye en un 80% el riesgo relativo de hospitalización por VRS en la población infantil menor de un año. La mutación en cuestión, según detallan los autores, circula de manera natural en el reservorio y ha emergido en repetidas ocasiones en linajes virales independientes.
El caso pone en relieve el papel primordial que ejerce la vigilancia genómica continua para rastrear la aparición y transmisión de cepas resistentes a terapias moleculares masivas. A través del trabajo coordinado por la red RELECOV en las distintas comunidades autónomas, los especialistas buscan caracterizar clínicamente las evoluciones del VRS con el objetivo de anticiparse a posibles variaciones antigénicas que demanden ajustes en las estrategias de prevención sanitaria infantil.