El Servicio Extremeño de Salud (SES) confirmó este viernes el fallecimiento de un hombre de 88 años a causa de complicaciones asociadas a la fiebre del Nilo Occidental. El paciente se encontraba ingresado en el Hospital Don Benito-Villanueva, en la provincia de Badajoz. Este deceso representa la segunda víctima mortal vinculada a la transmisión del virus transmitido por picadura de mosquitos en la comunidad autónoma de Extremadura durante el presente año.
El primer fallecimiento registrado en la región aconteció el pasado 26 de agosto y correspondió a una mujer de 68 años residente de la misma comarca. El Área de Salud de Don Benito-Villanueva se consolida como el epicentro con mayor incidencia del agente patógeno dentro del territorio extremeño.
Balance de contagios y situación hospitalaria
En la misma jornada, la autoridad sanitaria notificó la detección de un nuevo caso positivo en un varón de 47 años, domiciliado en la localidad de Don Benito, tras una prueba de cribado realizada por el Banco de Sangre regional. Con este diagnóstico, la cifra acumulada de infecciones por la fiebre del Nilo en Extremadura alcanzó los 34 casos confirmados durante el transcurso de 2026.
Respecto al estado de los pacientes internados, el balance del SES indica que tres personas continúan recibiendo atención hospitalaria: una en el centro de Don Benito-Villanueva, otra en el Hospital de Mérida y una tercera en el Hospital Universitario de Cáceres. Paralelamente, los médicos otorgaron el alta médica a un paciente que permanecía ingresado en las instalaciones de Don Benito. Durante la temporada de 2025, la región contabilizó 39 casos y cinco decesos.
Directrices de vigilancia e impacto de la infección
Ante la evolución de la temporada estival de transmisión de arbovirus, la dirección del SES giró instrucciones a las gerencias de las ocho áreas de salud de la región para sostener un protocolo de vigilancia reforzada frente a cuadros sintomáticos compatibles con la infección viral.
Los organismos de salud pública destacaron que la alerta médica resulta clave para detectar complicaciones neurológicas tempranas de forma oportuna, tomando en cuenta que aproximadamente el 80% de las infecciones por el virus del Nilo Occidental en seres humanos cursan de manera asintomática o con sintomatología leve de carácter febril.