La Secretaría de Salud de Honduras (Sesal) confirmó que el país acumula 10,598 contagios y cinco fallecimientos confirmados a causa del dengue en lo que va del año 2026, de acuerdo con el balance epidemiológico correspondiente a la semana número 40. Las autoridades sanitarias mantienen bajo estricta vigilancia la evolución del brote viral, impulsado por el inicio sostenido de la temporada de lluvias en el territorio nacional.
Según los datos detallados por el jefe de la Unidad de Vigilancia de la Sesal, Homer Mejía, de la cifra total de infectados, 7,700 corresponden a cuadros de dengue sin signos de alarma y 2,698 a pacientes con manifestaciones de alarma que requieren seguimiento hospitalario inmediato. Adicionalmente, las unidades de salud reportan 214 casos clasificados como dengue grave, la variante hemorrágica de la patología transmitida por el mosquito Aedes aegypti.
En el apartado de mortalidad, los registros oficiales contabilizan cinco víctimas mortales, entre las que figura un lactante de tres meses de edad residente en la colonia Lomas del Loarque, en la capital hondureña. Las evaluaciones técnicas efectuadas por la Sesal revelaron que cuatro de las cinco muertes registradas pudieron haberse evitado de haber acudido a una evaluación médica oportuna tras las primeras manifestaciones febriles.
En cuanto a la distribución geográfica del virus, el departamento de Olancho encabeza la tasa de incidencia por habitante, con un foco de transmisión concentrado en el municipio de Catacamas y comunidades aledañas. Le siguen en orden de impacto epidemiológico las regiones sanitarias de Islas de la Bahía, Choluteca, Colón y Gracias a Dios, mientras que el Distrito Central ocupa el primer lugar nacional por volumen absoluto de casos reportados.
Frente al incremento del riesgo epidemiológico, la autoridad sanitaria instó a la ciudadanía a reforzar la eliminación de criaderos domésticos y solicitar el larvicida biológico BTI, disponible de forma gratuita en los centros sanitarios de los 298 municipios del país. Las autoridades recordaron que el control de la epidemia requiere una respuesta coordinada que combine la fumigación estatal con el saneamiento básico en los hogares para frenar la proliferación del vector.