Saltar al contenido

La ONU advierte que el calor extremo se ha convertido en una amenaza crítica para la salud materna y neonatal

Durante la Pre-COP31 en Fiyi, el organismo climático de las Naciones Unidas urgió a proteger a las gestantes ante el aumento de partos prematuros y complicaciones de salud vinculadas al incremento de las temperaturas globales

La ONU advierte que el calor extremo se ha convertido en una amenaza crítica para la salud materna y neonatal
Photo by Anna Hecker / Unsplash

Durante la jornada inaugural de la reunión previa a la cumbre del clima (Pre-COP31) celebrada en Nadi, Fiyi, el secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, Simon Stiell, advirtió que el agravamiento del calor extremo ha convertido al embarazo y al parto en una de las mayores vulnerabilidades de la crisis climática global.

La llamada de atención de las Naciones Unidas se apoyó en los resultados de una encuesta encargada por la fundación global de salud Wellcome a 1.000 profesionales de la atención materna en Australia, Brasil, India, Reino Unido y Zimbabue. De acuerdo con el sondeo, el 73% de los sanitarios consultados confirmó un incremento en los casos y complicaciones vinculados al estrés térmico durante los últimos cinco años, mientras que el 81% manifestó preocupación por los peligros derivados para las madres y los recién nacidos.

El impacto de las altas temperaturas en la gestación queda respaldado por la experiencia en los centros asistenciales, donde el 98% del personal médico encuestado afirmó haber atendido a embarazadas perjudicadas por las olas de calor, y un 99% reportó asistencias a bebés en las mismas condiciones. De acuerdo con las estimaciones de la entidad de salud, cada aumento de 1 °C en la temperatura ambiental se correlaciona con un incremento del 5 % en las probabilidades de parto prematuro y un 7% en la aparición de diabetes gestacional.

En su discurso, Stiell enfatizó que las consecuencias del calentamiento no se distribuyen de forma equitativa entre la población. Aquellas mujeres que viven en viviendas inadecuadas sin refrigeración, quienes realizan trabajos físicos al aire libre, o las familias que deben recorrer largas distancias para llegar a centros médicos que carecen de suministros estables de agua, electricidad o climatización, se encuentran expuestas a un riesgo significativamente mayor.

Pese a la gravedad del diagnóstico, el foro internacional sirvió para destacar soluciones prácticas y de bajo costo que ya se están evaluando en diversos países para proteger a las poblaciones vulnerables. Medidas como la instalación de tejados fríos, la implementación de sistemas de alerta temprana para matronas, el despliegue de refugios climáticos en instalaciones públicas y la capacitación del personal de salud han demostrado capacidad para amortiguar los efectos de las temperaturas extremas.

Etiquetas: Salud de la Mujer

Más en Salud de la Mujer

Ver todo

Más de UHN Plus — Salud

Ver todo