Los condados de Hillsborough, Pasco y Pinellas decretaron el estado de emergencia local de manera coordinada para hacer frente a un brote sin precedentes de dengue en la región de la Bahía de Tampa, en Florida. La decisión ejecutiva fue adoptada tras confirmarse la primera víctima mortal asociada a esta enfermedad tropical en el área en casi un siglo (una residente de Hillsborough).
La medida administrativa, encabezada por la administradora del condado de Hillsborough, Bonnie Wise, y secundada por los comisionados de Pasco y Pinellas, permite a las administraciones locales saltarse trabas burocráticas para liberar fondos de contingencia, coordinar contrataciones de urgencia y solicitar reembolsos al gobierno estatal. En Pinellas, el plan contempla destinar al menos un millón de dólares adicionales en productos químicos, horas extraordinarias de personal e inspecciones domiciliarias para frenar la proliferación del vector.
De acuerdo con los datos más recientes del Departamento de Salud de Florida y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la Bahía de Tampa concentra 169 de los cerca de 400 casos de dengue notificados en todo el estado, distribuidos en 160 contagios en Hillsborough, siete en Pinellas y dos en Pasco. Hillsborough se consolida así como el epicentro del fenómeno al albergar cerca del 89% de las infecciones de transmisión comunitaria detectadas recientemente.
Representantes del Tampa General Hospital informaron haber asistido a más de un centenar de pacientes con sintomatología compatible desde el inicio del repunte. Los profesionales médicos recordaron que, además de la fiebre alta, dolores de cabeza y malestar retroocular, la enfermedad destaca por intensos dolores articulares y musculares, razón por la cual se la conoce popularmente como la "fiebre rompehuesos".
En respuesta al desafío epidemiológico, las cuadrillas de control de vectores intensificaron las labores de control biológico. Hillsborough puso en marcha jornadas de fumigación aérea con helicópteros en sectores urbanos como South Tampa, East Tampa, Seminole Heights, Bloomingdale y Riverview, complementadas con intervenciones mecánicas sobre el terreno y monitoreo en gallineros centinela para detectar actividad del virus del Nilo Occidental y otras arbovirosis.
Las autoridades de los tres condados enfatizan que los mosquitos del género Aedes no reconocen límites territoriales e instan a la ciudadanía a sumarse a las labores de prevención. La recomendación principal es vaciar, cubrir o desechar cualquier recipiente susceptible de almacenar agua estancada (como macetas, neumáticos, juguetes o canaletas obstructedas), así como recurrir al uso constante de repelentes autorizados para mitigar la cadena de contagios.