El Departamento de Salud de la región de Flandes (Departement Zorg) confirmó el fallecimiento de dos personas diagnosticadas con el virus del Nilo Occidental en Bélgica. Las víctimas mortales corresponden a los dos pacientes que presentaban un perfil clínico de mayor vulnerabilidad dentro del grupo de catorce casos confirmados en el país, según informaron fuentes oficiales.
La portavoz del organismo sanitario regional, Anneleen De Sadeleer, señaló que el desenlace era previsible dado que los estudios entomológicos y de vigilancia epidemiológica ya habían confirmado la circulación autóctona del virus en territorio flamenco durante los últimos meses. Las autoridades recordaron que, si bien la mayoría de las infecciones transcurren de forma asintomática o leve, aproximadamente el 1% de los pacientes infectados puede evolucionar hacia formas neuroinvasivas severas.
Por razones de confidencialidad y protección de datos médicos, el Departamento de Salud no ofreció detalles adicionales sobre la edad, localidad o patologías previas de los dos fallecidos. Sin embargo, se reiteró que los equipos epidemiológicos mantienen un monitoreo activo sobre el resto de las personas contagiadas para evaluar la evolución de la infección y frenar posibles cadenas de transmisión local.
El virus del Nilo Occidental es un arbovirus de origen subsahariano que se mantiene en la naturaleza mediante un ciclo de transmisión enzootico entre aves y mosquitos, principalmente del género Culex. Los seres humanos y los equinos actúan como huéspedes finales incidentales, contagiándose tras recibir la picadura de un mosquito que previamente se alimentó de sangre de un ave infectada. El patógeno no se transmite de persona a persona de forma directa.
Aunque el 80% de los casos humanos no presenta sintomatología, las manifestaciones leves incluyen fiebre, dolores de cabeza, mialgias y erupciones cutáneas. En los casos más complejos, el virus puede atravesar la barrera hematoencefálica y causar afectación neurológica grave como meningitis, encefalitis o parálisis flácida, patologías que conllevan un elevado riesgo de secuelas permanentes o mortalidad, especialmente en adultos mayores o personas inmunodeprimidas.
El hallazgo de casos autóctonos y decesos en Bélgica refleja la paulatina expansión geográfica del vector e infectación en el norte y centro de Europa, favorecida por los cambios en las dinámicas migratorias de las aves y las variaciones climáticas que prolongan la actividad estacional de los mosquitos. Las instituciones sanitarias instan a la población a adoptar medidas de protección individual, como el uso de repelentes, la colocación de mosquiteros y la eliminación de depósitos de agua estancada que faciliten la reproducción de los vectores.