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Beneficios clave del consumo de calabaza para la salud

La doctora Yolanda Vázquez Mazariego destaca la combinación de fibra, betacarotenos, minerales y antioxidantes en este alimento, clave para la protección cardiovascular, ocular y del sistema nervioso

Beneficios clave del consumo de calabaza para la salud
Photo by Karalina S / Unsplash

El consumo habitual de calabaza representa un aliado estratégico para la salud integral debido a su denso perfil nutricional, el cual combina un bajo volumen calórico con un alto contenido de agua, fibra, vitaminas, minerales y pigmentos vegetales. Así lo destacó la doctora en Ciencias Biológicas y especialista en nutrición Yolanda Vázquez Mazariego en la publicación Sportlife, detallando que una sola taza de calabaza hervida aporta apenas 45 calorías junto con fibra dietética, un componente clave para prolongar la sensación de saciedad y optimizar la función digestiva dentro de una dieta equilibrada.

Entre sus propiedades más sobresalientes destaca la elevada concentración de betacarotenos o provitamina A, responsables de su característico color anaranjado. Estos pigmentos orgánicos participan de forma directa en la formación de los fotopigmentos de la retina indispensables para el funcionamiento de los bastones celulares, optimizando la visión nocturna y la adaptación a la luz. Además, la hortaliza contiene luteína, otro carotenoide fundamental que protege las estructuras oculares y contribuye a contrarrestar el fotoenvejecimiento cutáneo causado por los rayos ultravioleta.

En el ámbito cardiovascular y metabólico, la calabaza ofrece un perfil mineral idóneo para la regulación de la presión arterial. La acción conjunta del potasio, el magnesio y la fibra promueve el control de la hipertensión y favorece la flexibilidad arterial. Asimismo, la experta señala que al consumirse cruda o en licuados frescos, la hortaliza conserva fitoesteroles, compuestos de origen vegetal que intervienen positivamente en la regulación de los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre.

La capacidad antioxidante del vegetal está respaldada por la presencia combinada de vitamina C y vitamina E. La vitamina C resulta esencial para la síntesis de colágeno, proteína estructural que mantiene la integridad de la piel, los cartílagos y los tendones, mientras que la vitamina E actúa protegiendo las paredes arteriales. Este entramado de nutrientes combate el estrés oxidativo provocado por los radicales libres, reduciendo marcadores inflamatorios clave en los análisis clínicos, como la proteína C reactiva.

photo of orange and green squash lot
Photo by Kerstin Wrba / Unsplash

A nivel del sistema nervioso central, la composición de la calabaza incluye triptófano, un aminoácido esencial necesario para la síntesis de serotonina. Este neurotransmisor desempeña un papel determinante en la regulación del estado de ánimo, la modulación del estrés y el mantenimiento de patrones de descanso saludables. De este modo, la incorporación del tubérculo aporta precursores bioquímicos que respaldan el bienestar emocional y la salud neurológica.

La evaluación científica reafirma a la calabaza como un alimento versátil de alta densidad de nutrientes, ideal para prevenir enfermedades crónicas no transmisibles y reforzar la salud inmunológica. Los expertos enfatizan que para maximizar la absorción de sus carotenoides liposolubles y aprovechar plenamente sus beneficios antioxidantes, se recomienda integrar la hortaliza de forma regular en preparaciones cocidas, cremas o crudas dentro de un patrón alimentario variado.

Etiquetas: Alimentación

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