La Autoridad de Seguridad Alimentaria y Normas de la India (FSSAI) presentó una propuesta regulatoria para prohibir de forma estricta la adición de sacarosa y fructosa en productos alimenticios destinados a lactantes de hasta seis meses de edad. La iniciativa busca endurecer el marco de composición nutricional vigente y reducir la exposición temprana de los bebés a los azúcares añadidos en el país.
Bajo la normativa actual, los polímeros de lactosa y glucosa constituyen las fuentes primarias de carbohidratos autorizadas para fórmulas y alimentos infantiles, permitiéndose la adición excepcional de sacarosa y fructosa bajo ciertos límites prefijados. La nueva directiva eliminaría esta excepción para el segmento de cero a seis meses, manteniendo estándares estrictos de calidad y seguridad para todos los productos de nutrición elaborados para niños de hasta 24 meses de edad.
La medida se enmarca en una estrategia integral de la FSSAI para contrarrestar las crecientes tasas de sobrepeso y enfermedad metabólica en la población. Según proyecciones publicadas en la revista médica The Lancet, la cifra de adultos con sobrepeso u obesidad en la India (que alcanzaba los 180 millones en 2021) podría elevarse a 450 millones para el año 2050, impulsada en gran medida por la adopción temprana de patrones alimentarios ricos en azúcares refinados y ultraprocesados.
Esta revisión normativa coincide con una intensificación de los controles sanitarios en la industria alimentaria envasada del país, un sector valorado en más de 100.000 millones de dólares. En los últimos meses, los reguladores estatales y la FSSAI han incrementado las inspecciones a cadenas de restauración y han avanzado en la implementación de sellos de advertencia frontales en envases con altos niveles de sodio, grasas saturadas o azúcares, consolidando un marco regulatorio más riguroso en defensa de la salud pública.