El grupo de investigación Oxford Vaccine Group, perteneciente a la Universidad de Oxford, aplicó con éxito la primera dosis a un voluntario en el primer ensayo clínico del mundo destinado a evaluar una vacuna contra el ebolavirus Bundibugyo (BDBV). El hito marca el inicio de la fase de pruebas en humanos del inmunizante nominado ChAdOx1 BDBV, desarrollado en el marco del estudio BD-Ebov para responder a la creciente propagación de esta variante en la República Democrática del Congo.
El candidato a vacuna fue reclutado por investigadores del Oxford Vaccine Group y el Pandemic Sciences Institute utilizando la plataforma tecnológica ChAdOx1, la misma empleada previamente en la producción de la vacuna contra la COVID-19 junto a AstraZeneca. La rápida transición del concepto a la fase clínica (lograda en un lapso de ocho semanas) fue posible gracias al trabajo conjunto con el Clinical BioManufacturing Facility y el Serum Institute of India (SII), entidad que ya ha fabricado y reservado un lote inicial de 620.000 dosis para eventuales emergencias sanitarias.

Durante las próximas semanas, los equipos de investigación continuarán con el reclutamiento y la inmunización de participantes para monitorear los perfiles de seguridad e inmunogenicidad generados por el fármaco. El ensayo cuenta con un financiamiento de 8,6 millones de dólares otorgado por la Coalición para la Innovación en la Preparación ante Epidemias (CEPI), organismo que busca acelerar la disponibilidad de herramientas médicas frente a brotes infecciosos activos.
Expertos y directivos del proyecto destacaron que el inicio de las pruebas en humanos constituye un paso decisivo para llevar la vacuna a las comunidades expuestas. Pararelamante a este estudio, las instituciones promotoras gestionan las aprobaciones regulatorias correspondientes para extender las evaluaciones clínicas a Uganda y avanzar hacia futuras autorizaciones de uso de emergencia.
En caso de que los resultados iniciales confirmen un perfil favorable de tolerancia y respuesta inmune, la alianza entre la Universidad de Oxford, el SII y CEPI priorizará un esquema de distribución equitativo y asequible. El objetivo final de la investigación es poner las dosis a disposición de los sistemas de salud de los países afectados, garantizando un suministro rápido para contener la expansión del virus en la región africana.