Un equipo multidisciplinario de especialistas del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña, perteneciente al Ministerio de Salud de Perú, logró salvar la vida de una bebé prematura nacida con apenas 27 semanas de gestación. La pequeña Diana Paola, quien pesaba un kilogramo y medía solo 13 centímetros, superó con éxito una compleja y delicada cirugía neonatal en la capital peruana. El procedimiento quirúrgico de urgencia permitió extraer un dispositivo médico que ponía en riesgo su supervivencia.
La recién nacida, cuya hermana gemela lamentablemente falleció a los dos días de haber nacido, llegó en estado crítico a las instalaciones del INSN Breña tras ser referida de emergencia desde un hospital del norte chico de Lima. La paciente presentaba una complicación extremadamente inusual y grave: un catéter umbilical, indispensable para su soporte vital inicial, se rompió por accidente cuando el personal médico intentó retirarlo, quedándose alojado y atascado en su sensible sistema venoso profundo.

El fragmento del catéter se extendía peligrosamente desde el abdomen hacia el tórax de la neonata, ocupando casi el 80% del diámetro del vaso sanguíneo principal. De acuerdo con las explicaciones clínicas de los especialistas a cargo del caso, cada minuto que el objeto permanecía dentro del cuerpo de la bebé incrementaba de forma exponencial las probabilidades de sufrir una trombosis total o un paro cardiorrespiratorio mortal, lo que desató una carrera médica contrarreloj.
Ante el enorme desafío, el instituto pediátrico estructuró un equipo de respuesta conformado por cirujanos pediátricos, cirujanos cardiovasculares, anestesiólogos y personal de neonatología. Los cirujanos operaron con la delicadeza extrema exigida por las dimensiones anatómicas de una paciente de un kilo, realizando una minuciosa incisión a nivel umbilical para localizar la vena de acceso, la cual ya había comenzado a cerrarse de forma natural debido al paso de los días.

Tras varias horas de una disección vascular los médicos especialistas lograron retirar la totalidad del catéter plástico y reconstruir la zona intervenida sin que se presentaran hemorragias ni complicaciones postoperatorias. Luego de la exitosa intervención, la bebé permaneció bajo ventilación mecánica y cuidados intensivos durante algunos días, mostrando una respuesta clínica favorable y una estabilización completa de sus funciones vitales básicas.
Actualmente, la pequeña Diana Paola se encuentra internada en la Unidad de Cuidados Intermedios Neonatales, donde evoluciona de manera satisfactoria y gana peso de forma progresiva bajo estricta supervisión para poder recibir el alta médica. Su madre, de nacionalidad venezolana, manifestó su profundo agradecimiento con los especialistas peruanos tras haber podido sostener por primera vez a su hija en brazos mediante la aplicación del método mamá canguro de contacto piel a piel.