Un estudio publicado en la revista científica Journal of NeuroInterventional Surgery demostró que un procedimiento endovascular mínimamente invasivo logra reducir de manera significativa los días de dolor en pacientes con migraña crónica refractaria. La investigación evaluó la aplicación de lidocaína administrada por catéter directamente en la arteria meníngea media, una vía vascular clave en la transmisión de las señales dolorosas que afectan a las meninges.
La técnica está orientada a personas que no logran controlar las crisis mediante tratamientos preventivos convencionales o terapias biológicas. Al navegar a través del sistema circulatorio hasta los vasos de la cabeza, los neurorradiólogos consiguen anestesiar de forma localizada el circuito trigeminovascular, disminuyendo la hipersensibilidad en el área afectada.
Evaluación del estudio y efectividad del tratamiento
El seguimiento clínico realizado sobre 45 pacientes con cefalea severa mostró que el 64,4% de los participantes experimentó alivio del dolor durante las primeras 24 horas posteriores a la intervención. Asimismo, al cabo de un mes de seguimiento, el 57% de las personas evaluadas redujo en más de la mitad la cantidad de días mensuales con episodios migrañosos, permitiendo una mejora temporal en su capacidad funcional.
A pesar de que el efecto de la lidocaína tiende a disminuir progresivamente a los dos y tres meses de la aplicación, los investigadores destacaron que no se registraron complicaciones neurológicas graves en la serie analizada. Las molestias se limitaron a inconvenientes menores en el sitio de acceso arterial en la muñeca o la ingle.
Perspectivas clínicas y próximos pasos
Especialistas del instituto ENERI y la Clínica La Sagrada Familia en Buenos Aires aclararon que este abordaje no pretende sustituir las pautas farmacológicas de primera línea, sino posicionarse como una alternativa terapéutica para un grupo estrictamente seleccionado de pacientes que han agotado otras opciones de tratamiento.
El éxito de este estudio ha motivado el desarrollo de nuevos protocolos clínicos, como el ensayo EMBRACE, que investiga si la oclusión prolongada de la arteria meníngea media mediante pequeños espirales puede extender el alivio a largo plazo. Los resultados de esta línea de investigación serán presentados y debatidos por la comunidad médica internacional durante el congreso SIMI 2026.