Un estudio reciente ha identificado tres compuestos químicos completamente nuevos en los granos de café tostado que podrían ralentizar significativamente la entrada de azúcar en la sangre, un mecanismo clave para el manejo de la diabetes tipo 2.
El hallazgo, publicado en la revista Beverage Plant Research y liderado por el equipo del doctor Minghua Qiu del Instituto de Botánica de Kunming (Academia China de Ciencias), refuerza la idea de que el café no solo es una bebida estimulante, sino que podría contener ingredientes naturales con aplicaciones terapéuticas reales.
☕🧬 | Nuevos compuestos químicos del café muestran potencial para ayudar en el manejo de la diabetes tipo 2, según investigaciones que destacan efectos positivos sobre la glucosa y la sensibilidad a la insulina. Los científicos aclaran que no es una cura, pero sí una pista… pic.twitter.com/MvzMq2OEaT
— UHN Plus — Salud (@UHN_Plus_Salud) January 19, 2026
Los científicos utilizaron técnicas avanzadas de análisis químico —incluyendo resonancia magnética nuclear (RMN) y cromatografía líquida-espectrometría de masas (LC-MS/MS)— para examinar detalladamente los granos de Coffea arabica tostados. Tras un proceso de cribado en tres etapas y purificación, aislaron tres sustancias previamente desconocidas a las que denominaron cafaldehídos A, B y C.
Estos tres compuestos demostraron una capacidad muy fuerte para inhibir la enzima α-glucosidasa, responsable de descomponer los carbohidratos complejos en azúcares simples durante la digestión. Al ralentizar esta enzima, se reduce la velocidad con la que la glucosa pasa al torrente sanguíneo, evitando los picos bruscos de azúcar que son especialmente peligrosos en personas con diabetes tipo 2.
Los valores de IC₅₀ (concentración necesaria para inhibir el 50 % de la actividad enzimática) de los cafaldehídos oscilaron entre 17,50 y 45,07 micromoles, cifras que los hacen más potentes que la acarbosa, uno de los medicamentos más utilizados actualmente para controlar la glucosa posprandial en pacientes diabéticos.
Además, el análisis espectrométrico reveló la existencia de otros tres compuestos desconocidos en el café tostado, lo que sugiere que este alimento aún guarda muchos secretos bioactivos por descubrir.
Los autores destacan que el método desarrollado —un cribado químico exhaustivo combinado con purificación selectiva— puede aplicarse a otros alimentos complejos para identificar compuestos saludables que hasta ahora han pasado desapercibidos.
Aunque los resultados son muy prometedores, los investigadores subrayan que aún quedan etapas cruciales por completar:
• Confirmar la seguridad y la tolerancia en organismos vivos.
• Realizar estudios clínicos en humanos.
• Determinar dosis efectivas y posibles efectos secundarios.
De confirmarse su eficacia y seguridad, estos compuestos podrían dar origen a nuevos ingredientes funcionales o alimentos diseñados específicamente para ayudar a las personas con diabetes tipo 2 a mantener niveles de glucosa más estables después de las comidas.
El café, una de las bebidas más consumidas del mundo, sigue demostrando que su impacto en la salud va mucho más allá de la cafeína y los antioxidantes conocidos. Estos nuevos hallazgos abren una vía interesante para la investigación de alimentos funcionales en el manejo de enfermedades metabólicas crónicas.