La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), organismo dependiente del Ministerio de Sanidad de España, ordenó la prohibición de venta y el retiro del mercado de una veintena de productos comercializados como suplementos adelgazantes. La actuación administrativa se derivó de una intervención policial en el marco de la denominada Operación Triki, desarrollada por la Comisaría General de Policía Judicial.
Los análisis del Laboratorio Oficial de Control de Medicamentos de la AEMPS confirmaron que los productos contenían el principio activo sibutramina en concentraciones terapéuticas. Al incluir sustancias con acción farmacológica no declaradas en el etiquetado, la autoridad reguladora los clasificó como medicamentos ilegales que no han sido sometidos a las evaluaciones de seguridad, calidad y eficacia requeridas para su distribución.
Los productos afectados y el hallazgo de sustancias prohibidas
Entre los suplementos retirados figuran marcas como Slim U, Slim U Pro, P57 Hoodia, Bikini Siluet Perfect, Slim 24, Fatzorb, AB Slim, Get Lean, Slimina, Burn and Slim, Body Slim, Black Panther, Li Da Ultra y la línea Aphrodite, entre otros. En casos específicos como Fatzorb, AB Slim y Black Panther, los exámenes químicos revelaron además la presencia de fenolftaleína, un laxante estimulante cuya comercialización también se encuentra restringida.
Ambos principios activos eran omitidos deliberadamente de los envases, presentándolos al público como fórmulas 100% naturales. Esta omisión impedía a los usuarios conocer la composición real del producto e incrementaba la probabilidad de interacciones farmacológicas desfavorables con otras medicaciones prescritas.
Riesgos para la salud y antecedentes regulatorios en la Unión Europea
La sibutramina es un anorexígeno supresor del apetito que actúa estimulando la saciedad e incrementando el gasto calórico. Sin embargo, su consumo provoca aumentos clínicamente significativos en la frecuencia cardíaca y la presión arterial. La Unión Europea suspendió la comercialización de todos los fármacos con sibutramina en el año 2010, tras constatarse que su uso se asociaba de forma directa con un mayor riesgo de sufrir arritmias, cardiopatías isquémicas y accidentes cerebrovasculares graves.
Por su parte, la inclusión de fenolftaleína conlleva riesgos de deshidratación severa, alteración de electrolitos e hipocalcemia debido al incremento excesivo de la motilidad intestinal. Sanidad instó a los consumidores que posean alguna unidad de las marcas señaladas a suspender su ingesta de manera inmediata.