Un segundo ciudadano estadounidense que dio positivo por el virus del Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) fue ingresado este lunes en la Clínica Universitaria de Fráncfort, en el estado federado de Hesse, Alemania. Un portavoz del Ministerio de Sanidad alemán confirmó oficialmente el traslado e ingreso hospitalario del paciente, quien arribó al aeropuerto de la ciudad europea durante la noche en un vuelo médico coordinado bajo protocolos de bioseguridad internacional.
El paciente, que se desempeñaba como trabajador humanitario en la provincia oriental de Ituri, fue diagnosticado específicamente con la variante Bundibugyo del virus. Antes de su evacuación aérea hacia territorio europeo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) proporcionó atención clínica inicial y un monitoreo estrecho sobre el terreno, colaborando con las agencias locales para estabilizar las funciones vitales del afectado antes de su traslado.
Este procedimiento de evacuación se registra apenas dos meses después de un caso similar ocurrido el pasado 20 de mayo, cuando un médico estadounidense contagiado también en la RDC fue trasladado a Alemania. En aquella ocasión, el profesional de la salud fue tratado en la unidad de aislamiento de alta seguridad del hospital universitario de la Charité en Berlín, donde tras algo más de dos semanas de terapia intensiva y un periodo en estado crítico, logró recuperarse de manera satisfactoria y recibir el alta médica.

A través de un comunicado emitido por sus canales oficiales, la OMS advirtió que el brote de Ébola en la región africana continúa escalando, por lo que se requiere con urgencia una respuesta acelerada y coordinada por parte de los socios locales, nacionales e internacionales. La organización internacional se encuentra trabajando de manera intensiva bajo el liderazgo del Gobierno congoleño y en alianza con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC) para contener la expansión.
La agencia internacional de salud pública recordó que las infecciones entre el personal de respuesta humanitaria y médico no son inesperadas en emergencias sanitarias de esta magnitud geográfica, por lo que la protección de los profesionales en la primera línea de defensa debe mantenerse como una prioridad absoluta. Asimismo, la institución expresó su profundo agradecimiento hacia el coraje y compromiso demostrado por los brigadistas y personal de enfermería desplegados en las zonas de riesgo.
Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), que inicialmente notificaron el diagnóstico positivo del cooperante sin precisar su género por razones de confidencialidad médica, ratificaron su cooperación con las autoridades sanitarias alemanas y congoleñas. La OMS concluyó manifestando sus deseos de una pronta y completa recuperación para todos los pacientes que actualmente reciben tratamiento contra la enfermedad, garantizando que mantendrá el soporte técnico y logístico a las comunidades de la RDC.