La médica e investigadora colombiana María Artunduaga, fundadora de la compañía biotecnológica Samay, presentó Sylvee, un parche torácico impulsado por inteligencia artificial capaz de detectar enfermedades respiratorias y anticipar crisis clínicas con hasta 15 días de anticipación. El avance, que recientemente fue galardonado en el Bayer Foundation Women Entrepreneurs Award 2026 entre más de 1.100 emprendedoras globales, busca transformar la medicina preventiva y masificar el diagnóstico temprano de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en zonas de difícil acceso.
Inspirada en el fallecimiento de su abuela Sylvia por una crisis no diagnosticada a tiempo, Artunduaga desarrolló la tecnología de resonancia acústica activa tras comprobar que los pulmones atrapan aire antes de manifestar un colapso. El dispositivo utiliza un micrófono y un parlante colocados sobre el pecho para emitir sonido a través de la caja torácica; posteriormente, un sistema de algoritmos analiza más de 750 características de la resonancia para evaluar la capacidad pulmonar en menos de cinco minutos, prescindiendo de la infraestructura hospitalaria de alta complejidad.

La llegada de esta herramienta cobra especial relevancia en Colombia, donde la EPOC afecta a más del 12% de los adultos mayores de 40 años y constituye la tercera causa de mortalidad en el país, con cerca del 90% de los casos sin diagnosticar. Asimismo, la patología impacta fuertemente al entorno rural, donde una de cada cuatro afectadas corresponde a mujeres expuestas de forma prolongada al humo de leña, quienes suelen quedar al margen del sistema sanitario por la escasez de equipos especializados como los pletismógrafos.

Validado hasta el momento en cerca de 500 pacientes y respaldado por 22 patentes internacionales, el sistema no solo pretende frenar el deterioro asociado a la EPOC, sino actuar como una plataforma médica integral. La empresa ya se encuentra desarrollando aplicaciones adicionales para el abordaje del asma, la fibrosis pulmonar, la apnea del sueño, la tuberculosis e incluso proyectos neurológicos para predecir crisis epilépticas, apuntando a impactar a más de un millón de usuarios hacia el año 2030.
En el plano normativo, Samay avanza simultáneamente en los procesos de aprobación ante las autoridades sanitarias de Estados Unidos y el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), estimando el lanzamiento oficial del dispositivo en el mercado colombiano para comienzos de 2028. Con este desarrollo, la investigadora insta a fortalecer la inversión en ciencia y biotecnología en Latinoamérica para afrontar el incremento global de las patologías respiratorias proyectado para las próximas décadas.