El Parlamento alemán dio luz verde a un paquete legislativo que introduce cambios estructurales en el sistema de salud pública del país, con el objetivo de contener el déficit presupuestario y garantizar la viabilidad del sector. La nueva normativa fue ratificada por el Bundestag y el Bundesrat, estableciendo un plan de consolidación fiscal que prevé un ahorro neto de 18,800 millones de euros. La reforma entrará en vigor de manera formal a partir del año 2027, reconfigurando las condiciones de financiamiento de las prestaciones médicas para los ciudadanos afiliados al seguro obligatorio.
La reforma fue presentada por la ministra de Sanidad, Nina Warken, quien expuso la necesidad de las medidas ante la situación financiera de las arcas públicas, señalando que el modelo actual requiere una intervención inmediata. La coalición gubernamental respaldó el proyecto de ley argumentando que los ajustes son la vía disponible para estabilizar las cuotas del seguro médico de los trabajadores y garantizar la sostenibilidad a largo plazo de la asistencia hospitalaria nacional.
Entre las medidas que modifican la dinámica de gastos se encuentra el incremento en los copagos para medicamentos despachados bajo receta médica. Asimismo, la ley modifica las condiciones de la cobertura gratuita para cónyuges dentro de las pólizas públicas familiares, fijando excepciones delimitadas que protegen a los menores de doce años, personas con discapacidad certificada, ciudadanos en edad de jubilación o personas en situación de dependencia motriz o cognitiva.

La reestructuración de las coberturas públicas incluye además una disminución en el porcentaje de subvención de determinados tratamientos. A partir de la implementación de la norma, los tratamientos dentales y las prótesis odontológicas pasarán a ser reembolsadas al 50%, mientras que las pruebas de monitoreo preventivo para la detección del cáncer de piel se restringirán a la población considerada clínicamente "de riesgo". Adicionalmente, el reglamento oficial retira el financiamiento público a las prestaciones asociadas a la homeopatía.
El reajuste presupuestario también introduce límites en las partidas destinadas a las clínicas, médicos adscritos a la red pública y farmacias. Los profesionales de la salud verán adecuados los honorarios estatales percibidos por determinados tratamientos, y las oficinas de farmacia quedarán obligadas a dispensar prioritariamente el preparado de menor coste disponible en el mercado. Por otro lado, para elevar la recaudación del fondo sanitario general, el límite máximo de cotización para los salarios brutos mensuales aumentará en 300 euros sobre la base previa de 5,812.50 euros.
La votación en el Bundestag avanzó con 318 votos a favor, 284 en contra y cuatro abstenciones, recibiendo posteriormente la ratificación de la cámara alta. La ministra Warken concluyó su comparecencia definiendo la nueva ley como un cambio de paradigma necesario para la gestión de los recursos públicos, bajo la premisa de optimizar los fondos disponibles y financiar prestaciones que demuestren una utilidad médica estricta.