La Organización Mundial de la Salud (OMS) inauguró una nueva oficina de enlace en la ciudad de Tokio, con el propósito de estrechar lazos de cooperación con el Gobierno de Japón y fortalecer los sistemas de atención médica en los países de ingresos bajos y medios. El nuevo centro de operaciones buscará convertirse en una plataforma de intercambio científico y logístico, facilitando la exportación de la experiencia técnica y las políticas de prevención japonesas hacia regiones vulnerables del planeta.
Durante la ceremonia de inauguración celebrada en la capital japonesa, altos dignatarios de la agencia sanitaria de las Naciones Unidas y del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón formalizaron la apertura de las instalaciones. El evento contó con la participación a distancia del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien a través de un mensaje en video resaltó el enorme valor estratégico de la alianza de cara a los desafíos globales que afronta la infraestructura sanitaria contemporánea.

En su alocución, Tedros advirtió que una gran cantidad de países en vías de desarrollo continúan enfrentando una situación de financiamiento sumamente precaria que compromete su capacidad de respuesta médica básica. El director de la OMS subrayó que la puesta en marcha de esta oficina en Tokio representa un esfuerzo coordinado para impulsar una transformación profunda en la gestión sanitaria global, orientada a "pasar de la dependencia de la ayuda externa a la soberanía sanitaria real".
Por su parte, el ministro de Salud japonés, Ueno Kenichiro, defendió que la resiliencia de los sistemas sanitarios modernos depende directamente de la capacidad de las naciones para compartir de forma abierta sus conocimientos prácticos y sus avances científicos. Ueno manifestó su confianza en que este nuevo espacio se consolide rápidamente como el canal de enlace prioritario entre Japón y la OMS, reafirmando el deseo de su país de asumir un rol de liderazgo en el desarrollo de la salud pública internacional.