El Departamento de Salud Pública de Filadelfia emitió una advertencia sanitaria urgente dirigida a cientos de pacientes que asistieron a una clínica dental del centro de la ciudad tras detectarse graves violaciones en los protocolos de esterilización y bioseguridad.
Las autoridades instaron a todas las personas tratadas en el establecimiento entre abril de 2025 y mayo de 2026 a realizarse pruebas de detección de VIH, hepatitis B y hepatitis C. La medida se tomó luego de que una inspección sorpresa revelara condiciones insalubres que ponían en peligro inmediato a los usuarios.
El centro odontológico bajo investigación fue identificado oficialmente como Smiles at Rittenhouse Square, también conocido comercialmente como Smiles on the Square.
Tras el hallazgo de las irregularidades, la Junta Estatal de Odontología de Pensilvania determinó la suspensión inmediata y temporal de la licencia profesional de la única dentista a cargo, la Dra. Kirti Chopra. El Departamento de Estado de Pensilvania justificó la sanción al alegar que el ejercicio continuo de la profesional representaba un "peligro claro e inmediato para la salud y la seguridad públicas".
De acuerdo con la orden de suspensión judicial, la propia odontóloga admitió ante los inspectores de salud que los viales de medicamentos anestésicos ya utilizados eran apartados ocasionalmente para ser reutilizados en otros pacientes.

Asimismo, los investigadores comprobaron que las bolsas de solución salina intravenosa (diseñadas por los fabricantes exclusivamente para un solo uso en cirugías de implantes) no se reemplazaban entre citas y eran aprovechadas de forma recurrente hasta que se vaciaban por completo, facilitando la transferencia cruzada de fluidos corporales.
El acta de fiscalización sanitaria también describió deficiencias críticas en el manejo instrumental, detallando el hallazgo de piezas de mano dentales cubiertas con rastros de saliva y sangre que permanecían acopladas a los sillones clínicos sin pasar por el autoclave.
El personal técnico constató además que múltiples herramientas quirúrgicas se manipulaban con guantes de látex contaminados y se almacenaban en empaques previamente expuestos a bacterias, anulando cualquier proceso previo de desinfección fúngica o bacteriana.
Ante el alcance cronológico de la alerta, las autoridades de Filadelfia iniciaron el cruce de datos administrativos para consolidar la lista de pacientes en riesgo, estimando que la cifra final de afectados podría ascender a varios cientos de personas.