El Ministerio de Salud de Chile ha puesto en marcha un plan de contingencia ante el escenario epidemiológico de la Campaña de Invierno 2026, marcado por el dominio de la Influenza B y el alza sostenida en las hospitalizaciones de adultos mayores. Frente a esta situación y ante el pronóstico de un sistema frontal que afectará a gran parte del territorio nacional, las autoridades sanitarias activaron los Comités de Gestión de Riesgo y Desastre (COGRID) sectoriales para asegurar la coordinación de los equipos directivos y técnicos de la red asistencial.
Como parte de las acciones concretas, el Gobierno emitió una alerta preventiva que abarca desde la región de Atacama hasta la región de Los Ríos. Esto prioriza el monitoreo constante del estado de la red pública y privada para garantizar la continuidad de la atención médica, al tiempo que se planifica y refuerza el personal de salud en los centros asistenciales para poder responder de manera eficiente a la demanda de consultas por virus respiratorios.
En el ámbito de la inmunización, los esfuerzos se concentran en elevar las coberturas de vacunación contra la influenza, que actualmente alcanza el 77,4% con más de ocho millones de dosis administradas. Las autoridades dirigen sus estrategias de captación hacia los grupos de mayor riesgo que registran un menor avance, tales como los adultos de 60 años y más (61,6%), embarazadas (69,8%) y niños de 6 meses a 5 años (62,3%), recordando a la población que los vacunatorios continúan operativos a lo largo del país.

Por su parte, el programa de inmunización contra el Virus Respiratorio Sincicial (VRS) con el anticuerpo Nirsevimab ha logrado una cobertura del 97,1% en recién nacidos y lactantes, lo que ha permitido contener el impacto de este patógeno en la población pediátrica. Actualmente, la red integrada mantiene habilitadas 744 camas críticas pediátricas con una ocupación del 74,9%, mientras que para los adultos se dispone de 4.717 camas críticas, cuya ocupación alcanza el 94,1%.
Adicionalmente, los equipos de salud pública han intensificado las campañas de comunicación para promover medidas de autocuidado en los hogares ante el aumento de la humedad y las bajas temperaturas. Las recomendaciones clave de prevención incluyen mantener los ambientes templados sellando filtraciones de aire, realizar ventilaciones acotadas para permitir el flujo de oxígeno, lavarse las manos con frecuencia y utilizar mascarilla de forma obligatoria ante la presencia de cualquier síntoma respiratorio.