Autoridades sanitarias y equipos de investigación epidemiológica han comenzado a utilizar datos anónimos de telefonía móvil para mapear el desplazamiento poblacional en la República Democrática del Congo (RDC). La estrategia busca anticipar las rutas de transmisión y determinar las zonas con mayor riesgo de contagio en el marco del 17.º brote de ébola en el país, causado por la cepa Bundibugyo, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados hasta la fecha.
Según los datos oficiales más recientes expuestos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la epidemia se ha propagado a seis provincias, acumulando más de 6.250 casos confirmados y 3.039 decesos desde su declaración formal el pasado 15 de mayo. Ante la rapidez del avance del virus, los organismos de respuesta recurren por primera vez a esta metodología tecnológica para optimizar la asignación de recursos de vigilancia sanitaria y contención epidemiológica.
Análisis de patrones de movilidad y detección en zonas de riesgo
La recopilación y el procesamiento de la información están a cargo de la organización sueca sin fines de lucro Flowminder, la cual utiliza registros agregados y anonimizados suministrados de forma gratuita por Vodacom, la principal operadora de telecomunicaciones del país con más de 26 millones de usuarios. Al registrar la conexión de los dispositivos con las distintas antenas de la red, los investigadores estiman el flujo migratorio de personas desde los epicentros del brote, como Bunia, Mongbwalu y Rwampara en la provincia de Ituri.
Olivier Le Polain, responsable de epidemiología del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, destacó que el análisis de movilidad permite identificar amenazas en localidades distantes geográficamente pero fuertemente conectadas por dinámicas comerciales y mineras. Este enfoque posibilitó desplegar medidas preventivas en la ciudad de Kisangani (un estratégico nodo de transporte sobre el río Congo) semanas antes de que se detectaran los primeros casos confirmados en esa área.
Amenaza a la capital y limitaciones de la cobertura tecnológica
Estudios recientes basados en el rastreo de telecomunicaciones han alertado sobre la estrecha vinculación entre Kisangani y la capital del país, Kinsasa, así como con comunidades limítrofes con la República Centroafricana y Sudán del Sur. Modelos estadísticos presentados por la OMS estiman un 70% de probabilidad de que el virus sea detectado en Kinsasa antes de que finalice el mes de septiembre, lo que pondría en riesgo a la ciudad más poblada de la nación.
A pesar de la utilidad del sistema, los investigadores señalaron limitaciones operativas relativas a la cobertura de la muestra, dado que actualmente solo se dispone de los datos de un único operador telefónico y el rastreo se dificulta al cruzar fronteras internacionales. Frente a esta situación, la OMS y la Organización de las Naciones Unidas gestionan acuerdos con otras compañías de telecomunicaciones del país para ampliar el alcance de las proyecciones informáticas.