Este centro de salud, pionero en su tipo a nivel nacional, surge como una iniciativa directa de la Alcaldía de Cochabamba con el objetivo de democratizar el acceso a la medicina veterinaria. El espacio asistencial funciona de manera operativa en un bloque remodelado del Centro de Rehabilitación y Adiestramiento Canino del municipio.
El enfoque central de la clínica está orientado a brindar atención médica de calidad a los animales de compañía pertenecientes a familias de escasos recursos económicos que no disponen de los medios para acudir a consultorios privados. Diego Prudencio, veterinario y jefe del Centro Municipal de Zoonosis de Cochabamba, explicó en una entrevista con la agencia EFE que el proyecto busca amortiguar el impacto del complejo contexto socioeconómico actual.
Además de ofrecer consultas a bajo costo social, el centro garantiza gratuidad absoluta en todas sus prestaciones para los animales sin dueño y para aquellos bajo el resguardo de refugios de protección animal. El origen de este proyecto de infraestructura sanitaria se remonta al año 2021, durante la gestión del alcalde Manfred Reyes Villa, cuando se evidenció que el antiguo centro de Zoonosis operaba con severas limitaciones físicas y de personal.
A partir de ese momento, la municipalidad gestionó las debidas licencias sanitarias, elaboró análisis de costos y promulgó normativas legales locales. Estas acciones permitieron consolidar el Servicio Universal de Mascotas (Suma), el marco regulatorio e institucional que sustenta la sostenibilidad financiera de esta nueva red de asistencia pública.
La cartera de servicios de la clínica abarca desde consultas preventivas generales hasta procedimientos clínicos menores y mayores, incluyendo intervenciones quirúrgicas complejas. Las autoridades locales destacan que los beneficios de esta iniciativa trascienden el cuidado de los animales, impactando directamente en los indicadores de salud pública humana. Prudencio señaló que el objetivo principal es unificar los esfuerzos ambientales, humanos y veterinarios bajo un enfoque integral para mitigar las problemáticas sanitarias urbanas de forma definitiva.

Un ejemplo del éxito de este modelo de gestión integrada es el control epidemiológico de la rabia, una enfermedad que afectó críticamente a Cochabamba durante el último quinquenio con un promedio de un caso reportado por semana. Gracias a la aplicación de estrategias transversales y campañas de vacunación, el municipio acumula más de ocho meses consecutivos sin registrar contagios de rabia en su territorio. Las autoridades proyectan mantener esta tendencia positiva mediante la vigilancia activa en la nueva clínica comunitaria.
De acuerdo con los censos y estimaciones oficiales de la municipalidad, Cochabamba alberga una población aproximada de 350,000 perros y gatos. Siguiendo las métricas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el personal técnico estima que el 80% de estos animales cuenta con un hogar, pero pasa gran parte del día en la vía pública por diversas dinámicas familiares, mientras que un 10% se encuentra en situación de abandono absoluto y el resto se compone de mascotas estrictamente domésticas o animales ferales.
Ante esta distribución demográfica, la alcaldía ha diseñado políticas de control poblacional que priorizan la realización de campañas masivas y gratuitas de esterilización quirúrgica para los animales callejeros y semidomiciliados. El plan gubernamental se complementará en los próximos meses con programas educativos itinerantes en escuelas y comunidades, orientados a sensibilizar a los ciudadanos sobre la tenencia responsable de mascotas y la prevención de la violencia animal.