Corea del Sur lanza un plan quinquenal contra la resistencia a los antibióticos

El gobierno surcoreano ha implementado el Tercer Plan Nacional de Gestión de la Resistencia a los Antibióticos (2026-2030) para controlar el uso de estos fármacos en humanos y ganado

Corea del Sur lanza un plan quinquenal contra la resistencia a los antibióticos

Corea del Sur ha puesto en marcha una ambiciosa hoja de ruta que abarca todo el aparato gubernamental para enfrentar el riesgo sanitario que supone la resistencia a los antimicrobianos. Este programa quinquenal se articula en torno a cuatro áreas centrales y 13 tareas prioritarias, diseñadas para fortalecer la seguridad alimentaria y la salud pública mediante el monitoreo conjunto de entornos humanos y no humanos.

Uno de los pilares fundamentales es la optimización del uso de antibióticos en la ganadería. El plan establece que toda prescripción deberá ser realizada exclusivamente por veterinarios y especialistas certificados, mejorando significativamente el sistema de gestión. Además, se introducirán nuevos indicadores métricos, como el de "mg/Biomasa Animal", para alinear el control nacional con los estándares científicos y estadísticos internacionales más rigurosos.

La estrategia también contempla una reevaluación científica de todos los antibióticos animales aprobados actualmente. Con el fin de reducir la dependencia de estos fármacos, las autoridades incentivarán el uso de vacunas y apoyarán la modernización de las instalaciones ganaderas, mejorando así la capacidad de cuarentena y previniendo la aparición de bacterias resistentes desde el origen de la cadena alimentaria.

El gobierno ha hecho de la transparencia y la innovación otros de sus ejes clave. Se compromete a publicar informes anuales que analicen los datos recopilados en los distintos sectores productivos. Asimismo, fortalecerá la gobernanza internacional colaborando con organizaciones como la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH), asegurando que Corea del Sur sea un referente en la vigilancia y respuesta ante esta amenaza global.

Finalmente, el plan apuesta por la concienciación social y la capacitación profesional. Se lanzarán campañas masivas para educar a la población y se elevarán los niveles de formación para médicos, ganaderos, pescadores y profesionales del sector alimentario. Este enfoque integral busca transformar la cultura del uso de antibióticos, priorizando siempre la eficacia terapéutica y la protección del bienestar colectivo a largo plazo.