Los ministros de Salud de los ocho países que integran la Comunidad de África Oriental (EAC) han pactado la implementación de "medidas regionales urgentes" destinadas a fortalecer la respuesta sanitaria frente al brote de ébola localizado en el este de la República Democrática del Congo (RDC), el cual ya se ha propagado hacia Uganda.
La Comunidad de África Oriental (EAC), el bloque regional que coordina este escudo sanitario desde su sede en Arusha, Tanzania, fue constituida formalmente en el año 2001. Su fundación se inspiró en el proyecto histórico del primer presidente tanzano, Julius Nyerere, quien defendió la unificación política de los países de dicha región del continente. En la actualidad, este organismo de integración económica y política está conformado de manera oficial por los estados de Tanzania, Kenia, Uganda, Ruanda, Burundi, Sudán del Sur, la República Democrática del Congo y Somalia.

Tras una reunión virtual de emergencia celebrada entre el 1 y el 2 de junio, las autoridades ministeriales acordaron unificar la vigilancia del virus y los protocolos de protección en todos los aeropuertos, puertos y pasos fronterizos terrestres de la región. Los responsables del área manifestaron su profunda preocupación por la situación actual y subrayaron la necesidad de coordinar acciones colectivas para contener la transmisión transfronteriza.
Para dar cumplimiento a este acuerdo, los ministros instruyeron a los Estados miembros a desplegar controles estrictos en las zonas afectadas y en las fronteras porosas, siguiendo las normativas nacionales y las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Asimismo, abogaron por convocar de forma prioritaria un encuentro regional técnico para estandarizar los requisitos de declaración de salud de los viajeros y los procedimientos de control en los puntos de entrada. Junto a esto, se decidió establecer un grupo de trabajo técnico regional compuesto por expertos designados por cada nación, el cual se encargará de monitorear el brote, coordinar las intervenciones y presentar informes periódicos sobre las tendencias de la enfermedad.
La organización ha remarcado que el intercambio de información epidemiológica en tiempo real entre los países socios resulta fundamental para asegurar la detección temprana de nuevos contagios. Con el fin de robustecer la capacidad de diagnóstico y monitoreo en el terreno, se instó a los Estados miembros a facilitar el despliegue de expertos técnicos y laboratorios móviles de la EAC en ubicaciones estratégicas y focos de infección identificados.

Por su parte, el Gobierno de la República Democrática del Congo elevó a 363 el total de casos confirmados dentro de sus fronteras, una cifra que incluye 62 fallecimientos acumulados. Estos nuevos datos representan un incremento de 19 contagios y dos muertes en comparación con el balance ofrecido el pasado martes. El brote epidémico, declarado oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri, ha logrado expandirse hacia las provincias vecinas de Kivu del Norte y Kivu del Sur, consolidando una compleja situación de emergencia en la franja oriental del territorio congoleño.
La emergencia ya ha traspasado las fronteras hacia Uganda, país donde las autoridades sanitarias han detectado quince contagios hasta el momento, incluyendo una víctima mortal que ha sido clasificada como un caso importado desde la RDC. De acuerdo con las verificaciones médicas de la OMS, este brote pertenece a la cepa de Bundibugyo, una variante del ébola cuya tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50%. La organización internacional advirtió que actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para combatir esta cepa, catalogando el riesgo de propagación como "alto" para la región del África subsahariana y "bajo" a escala global.