El Gobierno de la República Democrática del Congo ha decretado la prohibición total de las concentraciones públicas en cuatro provincias estratégicas del país, incluida la capital, Kinshasa, en un intento por contener la propagación del letal brote de ébola.
La medida sanitaria, emitida mediante una orden ministerial el pasado 27 de junio por el ministro del Interior, restringe la movilidad y los eventos masivos en las entidades de Kinshasa, Tshopo, Haut-Uele y Bas-Uele. A pesar de que ninguna de estas regiones ha registrado casos positivos hasta la fecha, el decreto oficial justifica la restricción debido a la peligrosa proximidad geográfica con los focos activos de infección.
El brote epidemiológico, declarado formalmente por las autoridades sanitarias el pasado 15 de mayo, ha golpeado con severidad la zona oriental de la nación africana. De acuerdo con el balance epidemiológico gubernamental publicado este lunes, la enfermedad por el virus del ébola ya ha infectado a 1,274 personas y ha cobrado la vida de 360 pacientes en las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.
Ante este escenario, la nueva ordenanza obliga a las administraciones locales de las zonas bajo restricción a implementar un monitoreo estricto de cualquier ciudadano que presente sintomatología sospechosa, así como a consignar reportes diarios de vigilancia virológica.

No obstante, la restricción sanitaria ha desencadenado una controversia civil debido a que coincide con la convocatoria de una masiva movilización nacional programada para el próximo 8 de julio en Kinshasa. Diversas coaliciones de la oposición política han calificado la medida de "políticamente motivada", argumentando que el Ejecutivo utiliza la crisis de salud pública como un pretexto para frenar las protestas ciudadanas contra una reforma constitucional.
De forma paralela a las restricciones ministeriales, la alcaldía de Goma también dictaminó la prohibición estricta de cualquier tipo de manifestación, marcha o celebración pública en sus calles. Las autoridades locales de Goma justificaron la ordenanza alegando el altísimo riesgo de transmisión del ébola que conllevan las aglomeraciones.
Esta resolución municipal se hizo pública apenas un día después de que miles de aficionados se concentraran de forma masiva en las vías públicas para celebrar la clasificación de la selección del Congo a la ronda eliminatoria de la Copa Mundial de la FIFA 2026.