Estados Unidos instalará un centro médico de alta tecnología en Kenia para aislar a sus ciudadanos expuestos al ébola

Estados Unidos instalará un centro médico de alta tecnología en Kenia para aislar a sus ciudadanos expuestos al ébola
Presidente de Estados Unidos, Donald Trump (EFE)

La Casa Blanca confirmó este miércoles la puesta en marcha de un plan de contingencia sanitaria que contempla la construcción e instalación de un centro de salud de vanguardia en Kenia. 

La infraestructura estará destinada de forma exclusiva a recibir, poner en cuarentena y tratar a los ciudadanos estadounidenses que hayan estado expuestos o resulten contagiados por el virus del ébola en las regiones afectadas de África Central. Según informaron fuentes gubernamentales, el proyecto se está consolidando mediante un esfuerzo coordinado entre el Departamento de Estado, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y el Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

La iniciativa, adelantada inicialmente por el diario The New York Times, busca mitigar los riesgos logísticos y clínicos que implican los traslados transatlánticos de pacientes altamente infecciosos. 

"El tiempo es crucial para los pacientes con ébola, y estas instalaciones permitirán que los estadounidenses de la región que contraigan la enfermedad reciban atención médica vital lo más rápido posible, sin tener que esperar más de 12 horas de vuelo en una ambulancia aérea de regreso a territorio norteamericano", justificó un alto funcionario de la Administración de Washington.
Trabajadores De la Cruz Roja con equipo de protección individual (Gradel Muyisa Mumbere/Reuters)

Capacidad para cuidados intensivos y evaluación caso por caso

El complejo médico en suelo keniano contará con tecnología de última generación diseñada para atender todo el espectro clínico de la enfermedad, incluyendo unidades de cuidados intensivos aisladas con sistemas de presión negativa. Los especialistas asignados al centro evaluarán de forma individualizada el estado de cada paciente para determinar si es viable mantener el tratamiento en la base africana o si, por el contrario, se requiere una evacuación médica avanzada hacia los hospitales especializados dentro de los Estados Unidos. Hasta el momento, la Casa Blanca no ha ofrecido detalles específicos sobre el número de camas disponibles ni la fecha exacta de inauguración.

Este despliegue médico en el extranjero coincide con un endurecimiento de las políticas migratorias y de fronteras en Washington. El Ejecutivo estadounidense invocó las prerrogativas del Título 42 de la Ley de Servicio de Salud Pública para prohibir la entrada al país de cualquier ciudadano extranjero que haya visitado la República Democrática del Congo (RDC), Uganda o Sudán del Sur en los últimos 21 días. Las restricciones, que inicialmente eximían a ciertos perfiles diplomáticos, fueron ampliadas la semana pasada para incluir de forma obligatoria a los residentes legales permanentes en los Estados Unidos que posean una Green Card.

Filtros sanitarios obligatorios en aeropuertos clave de Estados Unidos

Por su parte, los ciudadanos estadounidenses por nacimiento o naturalización que regresen al país tras haber visitado las naciones africanas en emergencia no tienen prohibido el ingreso, pero están siendo desviados de forma obligatoria hacia terminales aéreas específicas. El Gobierno Federal ha establecido controles sanitarios epidemiológicos y de temperatura adicionales en cuatro nodos aeroportuarios estratégicos: el Aeropuerto Internacional de Dulles (Washington), el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (Nueva York), el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson (Atlanta) y el Aeropuerto Intercontinental George Bush (Houston).

La organización humanitaria Comité Internacional de Rescate (IRC), con sede en Nueva York, emitió una alerta urgente advirtiendo que el brote actual de ébola se está propagando a una velocidad que supera con creces las capacidades operativas de los equipos de respuesta locales. El organismo advirtió que la epidemia corre el riesgo inminente de transformarse en la más mortífera de la que se tenga registro si la comunidad internacional no interviene de manera drástica sobre el terreno.

François Kasereka, miembro del movimiento Scout del Congo, habla con la población durante una campaña de sensibilización pública en medio del brote de ébola en Bunia, Congo (AP/Moses Sawasawa)

El avance del virus amenaza los grandes centros de transporte

De acuerdo con el último balance epidemiológico provisto por el IRC y la Organización Mundial de la Salud (OMS), la región ya contabiliza más de 900 casos sospechosos y al menos 223 muertes confirmadas en territorio de la RDC y Uganda.

La mayor preocupación de los expertos radica en que el virus ha logrado romper los cercos sanitarios de las comunidades rurales originales y ya registra transmisión activa en grandes nudos de transporte y urbes de alta densidad demográfica, tales como la ciudad fronteriza de Goma y las capitales regionales de Kampala y Juba.

La inestabilidad civil que azota al noreste del Congo, sumada a la desconfianza de algunas comunidades locales hacia las misiones médicas occidentales, continúa entorpeciendo las labores de rastreo de contactos y el aislamiento de los pacientes.

 Con la construcción del centro en Kenia, la Administración estadounidense busca proteger a su personal diplomático, militar y de ayuda humanitaria desplegado en África Central, garantizándoles un cordón de seguridad médica inmediato ante una crisis biológica que los científicos estiman podría prolongarse durante el resto del año.