La multinacional alimentaria Nestlé anunció una inversión de 2.000 millones de reales (aproximadamente 392,73 millones de dólares) destinada a su división de nutrición y salud en Brasil. El desembolso, que se ejecutará de manera progresiva hasta 2028, forma parte de un plan de capital más amplio de 7.000 millones de reales presupuestado por la compañía para el mercado brasileño entre 2025 y 2028, representando este sector cerca del 30% de los recursos totales asignados.
Dentro de este paquete financiero, la empresa destinará 600 millones de reales a la edificación de una nueva planta industrial especializada en fórmulas infantiles en la ciudad de Ituiutaba, ubicada en el estado de Minas Gerais. Según el cronograma presentado por la dirección corporativa, las obras de infraestructura comenzarán en 2027 y se prevé que la instalación inicie sus operaciones comerciales a partir de 2028.
Capacidad productiva y portafolio de marcas
La nueva infraestructura de Ituiutaba enfocará su línea de producción inicial en marcas de alta demanda en el mercado latinoamericano, tales como Nestogeno, Nestonutri, Ninho 1+ y Ninho 3+. Con este incremento en la capacidad instalada, la corporación pretende cubrir de manera directa la demanda interna de Brasil, un mercado que actualmente se abastece parcialmente mediante la importación de insumos desde otras plantas internacionales.
En paralelo a la construcción de la planta en Minas Gerais, el plan de inversiones contempla la ampliación y modernización del complejo industrial que la firma opera en Araçatuba, en el estado de São Paulo, con el fin de incrementar los volúmenes de procesamiento de la división de salud y ciencias de la nutrición.
Estrategia global e impacto en el mercado regional
Marcelo Melchior, presidente ejecutivo de Nestlé Brasil, destacó que el negocio de nutrición y salud se posiciona como una de las cuatro prioridades estratégicas de crecimiento de la compañía tanto a nivel global como en el mercado sudamericano, al englobar categorías de alto valor agregado.
El ejecutivo señaló además que la consolidación de la capacidad productiva en territorio brasileño no solo optimizará la cadena de suministro local, sino que sentará las bases para convertir al país en un nodo de exportación hacia otros mercados de América Latina en el mediano plazo.