Un estudio computacional realizado por científicos chinos advierte que el aspartamo, edulcorante artificial ampliamente utilizado en golosinas, gaseosas dietéticas y productos "sin azúcar", podría promover daños en el corazón al alterar genes y proteínas clave para la salud cardiovascular.
Los investigadores detectaron que esta sustancia impacta 216 genes, incluyendo diez relacionados con inflamación, metabolismo de lípidos y mantenimiento vascular, promoviendo la patogenia de la enfermedad coronaria mediante mecanismos como inflamación, desregulación metabólica y remodelación vascular.
El análisis, de tipo in silico (simulaciones digitales mediante plataformas como ProTox y ADMETlab), reveló interacciones con proteínas como PTGS2, TNF y PPARGC1A, afectando vías de respuesta inmune, generación de radicales libres y resistencia a la insulina. Estos cambios podrían incrementar el riesgo de aterosclerosis, lesiones arteriales y cardiotoxicidad.
Los autores, entre ellos Ming Xia, Xiaoli Liu y Kun Wang, concluyeron: “El aspartamo puede promover la patogenia de enfermedad coronaria al alterar la homeostasis cardiovascular por acciones sobre múltiples blancos”. Sugieren que estos hallazgos proporcionan evidencia molecular para reconsiderar el perfil de seguridad del aspartamo y llaman a validar los resultados en experimentos de laboratorio y modelos animales.
A pesar de estas alertas, el aspartamo sigue aprobado como seguro por agencias como la FDA estadounidense y la EFSA europea, con límites de consumo establecidos. Sin embargo, estudios previos —como uno en ratones del Instituto Karolinska publicado en 2025— han vinculado su ingesta a inflamación vascular y acumulación de placas grasas.
Los expertos recomiendan moderación en el consumo habitual, especialmente en personas vulnerables, y mayor investigación para esclarecer riesgos en humanos, donde la evidencia aún es limitada. Este trabajo reaviva el debate sobre los edulcorantes artificiales y sus efectos a largo plazo en la salud metabólica y cardíaca.