Píldora oral revolucionaria para diabetes tipo 2 y obesidad: un avance sin inyecciones ni pérdida muscular

Los autores concluyen que este enfoque representa un paradigma nuevo: tratar la obesidad y diabetes activando el potencial metabólico natural del cuerpo, en lugar de suprimirlo

Píldora oral revolucionaria para diabetes tipo 2 y obesidad: un avance sin inyecciones ni pérdida muscular

Científicos suecos del Instituto Karolinska y la Universidad de Estocolmo presentan una píldora oral innovadora que estimula el metabolismo en los músculos para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad, optimizando el control glucémico y la oxidación de grasas sin inyecciones, supresión del apetito ni deterioro muscular, en contraste con fármacos como Ozempic que generan efectos secundarios como debilidad y malestar digestivo. Pruebas en fase I con voluntarios sanos y pacientes diabéticos validan su excelente tolerancia y seguridad, posicionándola como una opción terapéutica equilibrada que podría combinarse con otros medicamentos para maximizar la salud metabólica y extender la esperanza de vida mediante la preservación de la masa muscular esencial.

Este desarrollo, publicado en la revista Cell en junio de 2025, representa un tipo de tratamiento completamente nuevo que activa directamente el metabolismo muscular, promoviendo una pérdida de peso saludable y control glucémico sin comprometer la masa magra, un problema común en terapias actuales como los agonistas de GLP-1.

Mecanismo de acción: activando el músculo como motor metabólico

La píldora, desarrollada por un equipo internacional liderado por Tore Bengtsson del Departamento de Biociencia Molecular de la Universidad de Estocolmo y Shane C. Wright del Departamento de Fisiología y Farmacología del Instituto Karolinska, se centra en el músculo esquelético como órgano clave para la salud metabólica. El fármaco activa receptores específicos en las fibras musculares, aumentando la oxidación de ácidos grasos y la captación de glucosa, lo que reduce los niveles de azúcar en sangre y promueve la quema de grasa sin afectar el apetito ni causar pérdida muscular.

En modelos preclínicos, la sustancia demostró una reducción significativa de la glucemia y un aumento en la quema de grasas, preservando la masa muscular —crucial para la sensibilidad a la insulina y la esperanza de vida—. Wright enfatiza: "Este fármaco representa un tipo de tratamiento completamente nuevo y tiene el potencial de ser de gran importancia para pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad. Nuestra sustancia parece promover una pérdida de peso saludable y, además, los pacientes no necesitan inyecciones".

La colaboración incluyó a investigadores de la Universidad de Uppsala, la Universidad de Copenhague, y las universidades australianas de Monash y Queensland, validando los resultados en múltiples modelos.

Resultados de la fase I: seguridad y eficacia prometedora

En la fase I, completada en 2025, el fármaco se probó en voluntarios sanos y pacientes con diabetes tipo 2, demostrando una tolerancia excelente y ausencia de efectos adversos graves. Los participantes mostraron mejoras en el control glucémico sin náuseas, debilidad muscular o supresión del apetito —efectos comunes en GLP-1 como semaglutida (Ozempic)— y mantuvieron su masa muscular durante el período de prueba.

Bengtsson destaca: "Los músculos son importantes tanto en la diabetes tipo 2 como en la obesidad, y la masa muscular también está directamente relacionada con la esperanza de vida". El estudio confirma que el compuesto podría combinarse con terapias existentes para potenciar efectos sin comprometer la calidad de vida.

Ventajas sobre tratamientos actuales

A diferencia de Ozempic y similares, que actúan suprimiendo el apetito vía GLP-1 y pueden reducir la masa muscular hasta en un 60% —aumentando riesgos de sarcopenia en mayores—, esta píldora muscular preserva la masa magra, esencial para el metabolismo basal y la movilidad. Esto la hace ideal para poblaciones envejecidas o con comorbilidades, donde la pérdida muscular agrava la resistencia a la insulina.

Su forma oral elimina barreras de adherencia asociadas a inyecciones semanales, mejorando la accesibilidad global.

Próximos pasos y potencial impacto

El ensayo fase II, planeado para 2026, evaluará eficacia en una población más amplia de pacientes con obesidad y diabetes tipo 2, confirmando resultados preclínicos. Si exitoso, podría llegar al mercado en 2028-2029, transformando el manejo metabólico al ofrecer una opción equilibrada que prioriza la salud muscular.

En regiones como Latinoamérica, donde la diabetes tipo 2 afecta a 62 millones y la obesidad al 30% de adultos, este fármaco podría reducir costos sanitarios y mejorar la calidad de vida, especialmente al preservar la funcionalidad muscular en envejecimiento.