Las autoridades sanitarias de la ciudad de Nueva York confirmaron el hallazgo de la bacteria Legionella, causante de la enfermedad del legionario, en las torres de refrigeración de 31 edificios del vecindario del Upper East Side. Entre los inmuebles afectados se encuentra el Museo Guggenheim, ubicado en la Quinta Avenida, una de las instituciones culturales más visitadas de la metrópoli. La detección se produjo en el marco de una investigación epidemiológica activada tras registrarse un brote de la enfermedad en la zona.
Hasta el momento, el Departamento de Salud de la ciudad ha confirmado que al menos 46 personas han sido diagnosticadas con legionelosis, de las cuales 22 permanecen hospitalizadas bajo observación médica interna. Como parte del protocolo de emergencia, los inspectores sanitarios han sometido a análisis un total de 183 torres de refrigeración en todo el perímetro afectado. Las muestras recolectadas fueron procesadas mediante la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), un método molecular que identifica el material genético del patógeno.

Tras la notificación oficial por parte de la alcaldía, la administración del Museo Guggenheim y los propietarios de otras 18 estructuras comerciales y residenciales procedieron de inmediato a la limpieza profunda, desinfección y esterilización de sus sistemas de climatización por agua. Por su parte, el Gobierno local emitió una orden perentoria para los 12 edificios restantes de la lista oficial, exigiéndoles completar los tratamientos químicos de saneamiento y erradicación bacteriana antes de este fin de semana.
A pesar de la presencia del microorganismo en sus instalaciones de enfriamiento, el Museo Guggenheim, que recibe un flujo promedio de 1,100 visitantes diarios, se mantuvo operativo y no recibió ninguna orden de clausura en ningún momento. Portavoces de la pinacoteca informaron que la seguridad del personal y del público es su máxima prioridad, asegurando que la institución realiza de manera mensual controles y tratamientos preventivos en sus equipos de aire, por lo que las autoridades confirmaron que el recinto no representa un riesgo biológico actual.
La investigación médica continuará activa durante los próximos días, ya que las pruebas moleculares iniciales detectan el ADN de la bacteria pero no determinan si las células se encuentran vivas o muertas, siendo estas últimas las únicas capaces de transmitir la enfermedad. Los cultivos microbiológicos definitivos tardarán cerca de dos semanas en arrojar resultados concluyentes, un lapso técnico necesario para que los epidemiólogos identifiquen con precisión cuál de los 31 edificios fue el foco original de la dispersión de la neumonía bacteriana.
Las directrices oficiales instan a la población a acudir de manera inmediata a un centro clínico o consultar a un proveedor de atención médica en caso de desarrollar fiebre alta, dificultad respiratoria, tos o síntomas sistémicos similares a los de un cuadro gripal severo.