Una de cada cinco personas (20%) que ingresa en un establecimiento hospitalario tras una tentativa de suicidio vuelve a incurrir en la conducta durante los 12 meses posteriores, registrándose un pico de vulnerabilidad crítico en los tres meses iniciales tras la atención de urgencia. Así lo confirman las conclusiones del proyecto SURVIVE (Suicide Prevention and Intervention Study), publicadas en la revista científica The Lancet Regional Health Europe.
El trabajo constituye la cohorte prospectiva (basada en evaluaciones clínicas directas y no en la revisión secundaria de historias médicas) más amplia realizada hasta la fecha sobre esta problemática en España, tras dar seguimiento a 1.730 participantes procedentes de ocho hospitales públicos en cinco comunidades autónomas. La muestra analizada presentó una edad media de 36,5 años, de los cuales el 73% correspondió al sexo femenino. Las evaluaciones de salud mental se practicaron dentro de un intervalo máximo de 15 días posteriores a la tentativa inicial, combinadas con un monitoreo de reingresos a lo largo de un año.
El análisis multivariado identificó factores de riesgo determinantes asociados a la recidiva, entre los que destacan una elevada carga farmacológica con psicotrópicos (de cuatro a cinco medicamentos prescritos), antecedentes de autolesiones no suicidas, alta frecuencia de ideación suicida y la presencia de intentos previos acumulados. Asimismo, los investigadores señalaron el impacto de determinantes contextuales y del desarrollo, en particular la exposición a cuadros de abandono emocional moderado o grave durante la infancia.
Ante los hallazgos, el investigador principal del proyecto, Dr. Víctor Pérez (psiquiatra del Hospital del Mar Research Institute (HMRIB) e integrante del CIBER de Salud Mental (CIBERSAM)), enfatizó la necesidad urgente de reestructurar los protocolos de alta hospitalaria para implementar un seguimiento ambulatorio intensivo y cercano durante al menos los primeros 12 meses. Por su parte, el coinvestigador Alejandro de la Torre Luque (UCM/CIBERSAM) destacó que la iniciativa SURVIVE continuará el monitoreo de la cohorte a cinco años, integrando líneas de estudio neurobiológico, genético y herramientas de procesamiento de lenguaje natural mediante inteligencia artificial (proyecto ALENTAR-J-CM) para precisar los biomarcadores de riesgo.