El aceite de oliva extra virgen ayuda a preservar la memoria, reveló un estudio

Un estudio reciente indica que el consumo regular de aceite de oliva extra virgen está asociado con mejores capacidades cognitivas y preservación de la memoria, reforzando la importancia de dietas saludables para el cerebro y el bienestar general

El aceite de oliva extra virgen ayuda a preservar la memoria, reveló un estudio

Un nuevo estudio científico ha revelado que el aceite de oliva extra virgen puede desempeñar un papel importante en la preservación de la memoria y la salud cognitiva, especialmente a medida que las personas envejecen. Los resultados sugieren que incluir este aceite en la dieta diaria puede tener beneficios significativos para el cerebro.

Los investigadores observaron que las personas que consumen regularmente aceite de oliva extra virgen, rico en compuestos antioxidantes y antiinflamatorios, presentaron mejores resultados en pruebas de memoria y funciones ejecutivas comparado con quienes no lo incluían de manera habitual en su alimentación. La hipótesis principal es que los componentes del aceite ayudan a proteger las células cerebrales contra el estrés oxidativo y la inflamación, dos factores asociados con el deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas.

El aceite de oliva extra virgen contiene polifenoles, vitamina E y ácidos grasos monoinsaturados, sustancias que han sido vinculadas con múltiples beneficios para la salud. Estos compuestos no solo favorecen un perfil lipídico saludable y la salud cardiovascular, sino que también parecen favorecer mecanismos celulares que mantienen la integridad de las neuronas y las conexiones sinápticas, esenciales para la memoria y otras funciones cognitivas.

Los resultados del estudio se suman a una creciente evidencia científica que respalda los beneficios de dietas mediterráneas, donde el aceite de oliva extra virgen suele ser un elemento central. Las dietas de este tipo han sido asociadas con menores riesgos de deterioro cognitivo, mejor salud metabólica y menor prevalencia de enfermedades crónicas en poblaciones que las siguen de manera tradicional.

Además, los investigadores señalaron que no basta con consumirlo en pequeñas cantidades ocasionalmente: el impacto positivo se observa especialmente cuando el aceite de oliva extra virgen forma parte constante de la dieta, sustituyendo otros tipos de grasas menos saludables y complementando una alimentación equilibrada que incluya frutas, verduras, granos enteros, nueces y pescado.

Aunque el estudio no implica que el aceite de oliva extra virgen sea una “cura” para condiciones como el Alzheimer o la demencia, sí ofrece evidencia alentadora de que una alimentación saludable puede contribuir a la preservación de la memoria y la agilidad mental con el paso de los años. Esto es especialmente relevante en sociedades con poblaciones envejecidas, donde los desafíos asociados al deterioro cognitivo representan una preocupación creciente para la calidad de vida.

Para maximizar los beneficios, los expertos recomiendan elegir aceite de oliva extra virgen de alta calidad, consumirlo crudo o en preparaciones suaves, y combinar su uso con estilos de vida activos y saludables que incluyan ejercicio regular y sueño adecuado.

En definitiva, este estudio refuerza la idea de que pequeñas decisiones cotidianas, como optar por aceite de oliva extra virgen en lugar de otras grasas menos beneficiosas, pueden tener un impacto duradero en la salud del cerebro y la memoria. Una dieta bien balanceada no solo alimenta el cuerpo, sino también protege la mente.