El gobierno de Hungría anunció que eliminará el impuesto al valor agregado (IVA) del 5% aplicado a los medicamentos bajo prescripción médica a partir del próximo 1 de septiembre. La medida, dada a conocer por el primer ministro Peter Magyar durante una rueda de prensa celebrada este jueves, busca aliviar la carga económica sobre el gasto sanitario de los ciudadanos y garantizar un acceso más asequible a los tratamientos farmacológicos esenciales en todo el país.
Según las proyecciones financieras oficiales expuestas durante el anuncio, la exención tributaria sobre los fármacos recetados representará un costo estimado para el presupuesto nacional de 7.000 millones de forintos húngaros, lo que equivale aproximadamente a 21,93 millones de dólares. Las autoridades señalaron que este impacto fiscal será asumido por el Estado.

De forma complementaria, el Ejecutivo húngaro avanza en el diseño de nuevas rebajas impositivas dirigidas a otros sectores clave del consumo cotidiano. Entre las iniciativas prioritarias contempladas por las autoridades destaca la reducción de la tasa del IVA sobre la madera empleada para la calefacción.
El primer ministro detalló durante la comparecencia que estas decisiones responden a una orientación estratégica orientada a reducir los impuestos indirectos en rubros de primera necesidad. La iniciativa intenta conciliar la estabilidad macroeconómica con la protección directa al poder adquisitivo de la población en áreas sensibles como la salud, la nutrición y el abastecimiento de energía para el hogar.