La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha publicado el sexto informe de seguimiento del Protocolo para la detección y estudio del linfoma anaplásico de células grandes (LACG) asociado a implantes mamarios.
En el documento, la entidad dependiente del Ministerio de Sanidad ha elevado a 146 las comunicaciones de sospecha de este cáncer raro que ataca a los ganglios linfáticos, de las cuales 111 ya han sido verificadas como casos confirmados hasta 2025. Esta cifra supone un incremento de nueve casos confirmados y diez nuevas sospechas desde el balance emitido el año anterior.
Por comunidades autónomas, las regiones más pobladas de España concentran la mayor parte de las notificaciones acumuladas en el Sistema de Vigilancia de Productos Sanitarios. La Comunidad de Madrid encabeza la lista con el 22,6% de los registros, al sumar 36 sospechas y 25 casos confirmados. Le siguen Andalucía, con el 15,4% del total (24 sospechas y 17 confirmaciones), Cataluña, que acumula el 14,4% (22 sospechas y 16 confirmados), y la Comunidad Valenciana.

El LACG asociado a implantes mamarios, conocido internacionalmente como BIA-ALCL, es una forma poco frecuente de linfoma no-Hodgkin que afecta a diversos tejidos en personas portadoras de estas prótesis. Su diagnóstico definitivo requiere la detección constante de células malignas infiltrando la cápsula periprotésica o presentes en el líquido circundante. Actualmente, las autoridades consideran que tiene un origen multifactorial vinculado principalmente a tres elementos: el tipo de implante, la predisposición genética de la paciente y la posible contaminación.
La Aemps ha precisado que las investigaciones científicas en marcha aún no han demostrado una relación causal concluyente ni han esclarecido el mecanismo biológico exacto que desencadena este linfoma. Sin embargo, en los casos donde se logró identificar el producto, la patología apareció vinculada con mayor frecuencia a prótesis con superficie texturada frente a las de cubierta lisa. De hecho, de los 111 casos confirmados en España, 94 portaban prótesis texturadas (las más utilizadas en el mercado hasta hace unos años), cuatro eran de poliuretano y en 12 casos se desconoce el tipo de cubierta.

Respecto al motivo de la cirugía en las pacientes afectadas dentro del territorio nacional, el informe detalla que la mayor parte (45 mujeres) se implantó las prótesis por cuestiones estéticas, mientras que 23 lo hicieron con fines de reconstrucción mamaria tras someterse a una mastectomía. La mayoría de las pacientes experimentaron un curso clínico benigno tras la retirada de la cápsula periprotésica y de los implantes, aunque algunas requirieron tratamientos médicos complementarios según el estadio de la enfermedad.
Para hacer frente a esta situación, la Comisión Asesora de Implantes Mamarios y Afines, junto a oncólogos y hematólogos, implementó en 2019 un protocolo clínico que fue actualizado en 2024. Esta herramienta busca unificar las actuaciones de los profesionales sanitarios, optimizar la detección precoz y recopilar datos para evaluar los riesgos asociados a los implantes. Pese al incremento de la incidencia, la Aemps recuerda que dictámenes del Comité Científico sobre Salud, Medio Ambiente y Riesgos Emergentes (SCHEER) señalan que los implantes mamarios continúan ofreciendo una garantía razonable de seguridad y eficacia.