El Consejo de Ministros aprobó este martes un Real Decreto que modifica de manera sustancial las condiciones laborales de los médicos internos residentes (MIR) en España, decretando la eliminación de las históricas guardias continuadas de 24 horas. La nueva normativa fija un tope máximo de 17 horas para los módulos de guardia y limita la jornada ordinaria a un promedio de 35 horas semanales, en la primera regulación integral del sector en dos décadas.
El texto normativo impone descansos ininterrumpidos y de carácter "obligatorio, efectivo, irrenunciable y no recuperable" de al menos 12 horas entre jornadas laborales y de 24 horas semanales. El tope de 17 horas se aplicará de forma estricta aun cuando la guardia se encadene inmediatamente después de la jornada ordinaria; en tales casos, la suma de ambas cargas de trabajo no podrá sobrepasar dicho límite, asegurando un periodo de reposo posterior previo al reinicio del servicio.
La medida ha suscitado el rechazo frontal de las organizaciones representativas. La Asociación MIR España (AME) denunció que la norma carece de respaldo presupuestario suficiente y perjudica el nivel adquisitivo de los residentes, quienes históricamente dependen de las retribuciones por guardias para compensar sueldos base ajustados.
La AME, que anunció que solicitará a los grupos políticos la derogación de la norma, calificó de inaceptable que la reducción de jornada se traduzca en un menoscabo económico para los facultativos en formación. Si bien la actualización salarial y las garantías para licencias por incapacidad o paternidad entrarán en vigor el 1 de enero de 2027, las comunidades autónomas y los centros sanitarios dispondrán hasta el 1 de septiembre de 2027 para reestructurar sus cuadrantes de personal y adaptar la reducción horaria.