Una investigación conjunta entre científicos españoles y estadounidenses ha desarrollado una alternativa terapéutica que promete transformar el abordaje de la osteoporosis avanzada. A través de una única infusión intravenosa de células madre mesenquimales procedentes de la médula ósea de las propias pacientes, el nuevo método logró reducir en un 94% las fracturas por fragilidad en mujeres con diagnósticos severos, ofreciendo una opción frente a los tratamientos farmacológicos de ingesta permanente.
El estudio, cuyas conclusiones fueron publicadas en la revista científica Cell y destacadas por Nature, contó con la colaboración del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, el Miami Veterans Affairs Medical Center, la Universidad de Murcia (UMU), el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB) y la Red de Terapias Avanzadas del Instituto de Salud Carlos III. De acuerdo con el Dr. Robert Sackstein, autor principal del trabajo, esta técnica busca modificar la filosofía médica actual frente a una dolencia que afecta a una de cada tres mujeres mayores de 50 años en el mundo.
"GPS enzimático" para la regeneración del tejido óseo
La clave del éxito del procedimiento reside en una técnica de ingeniería celular denominada exofucosilación enzimática. Los investigadores aplican azúcares a la membrana de las células madre extraídas del paciente para generar de forma temporal la estructura glicánica HCELL. Esta modificación actúa como un "GPS transitorio" que guía a las células a través del torrente sanguíneo, permitiéndoles adherirse a los vasos de la médula ósea e ingresar directamente al hueso para reparar el tejido dañado.
El equipo de investigación enfatizó que este proceso de modificación no altera el material genético celular y desaparece paulatinamente del organismo una vez que las células cumplen su función de estímulo en la creación de nuevo tejido óseo.
Resultados del ensayo clínico y proyecciones futuras
El ensayo evaluó la seguridad y respuesta del tratamiento en diez mujeres de entre 51 y 72 años con osteoporosis avanzada y antecedentes de lesiones óseas. A lo largo de un período de seguimiento medio de seis años, los resultados evidenciaron la viabilidad y tolerancia de la terapia:
- Inexistencia de efectos severos: Ninguna de las participantes presentó acontecimientos adversos graves relacionados con la infusión celular.
- Reducción drástica de fracturas: La frecuencia de lesiones pasó de más de una fractura cada dos años por paciente a niveles cercanos a cero.
- Regeneración comprobada: Biopsias tomadas a los 120 días mostraron incrementos significativos en el área de tejido óseo y en la densidad mineral volumétrica, acompañados de una disminución constante del dolor.
A pesar de los hallazgos alentadores, los autores remarcaron la necesidad de actuar con cautela, recordando que el estudio es una prueba inicial que carece de grupo de control y cuenta con una muestra reducida. Para consolidar la evidencia clínica, el equipo internacional ya trabaja en el diseño de un ensayo de mayor escala programado para iniciar en 2027, el cual dará paso a estudios multicéntricos con cientos de participantes en diversos hospitales del mundo.