La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) anunció este miércoles la aprobación de cinco nuevos medicamentos inyectables pertenecientes a la clase de agónicos del receptor GLP-1, destinados al tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad. La decisión del ente regulador aprovecha la expiración de la patente del fármaco Ozempic en el país, ocurrida el pasado mes de marzo, abriendo el mercado a la producción masiva de alternativas farmacológicas.
Los medicamentos autorizados (comercializados bajo los nombres de Owozy, Seemasun, Zempneo, Semavy y Orsema) utilizan la semaglutida sintética como su principio activo fundamental. Las terapias recibieron la luz verde regulatoria tras someterse a estrictos ensayos de comparación clínica con la fórmula original, quedando prescritas junto con cambios en la dieta y ejercicio físico para pacientes adultos que presentan intolerancia a la metformina.

El aval de la agencia sanitaria se enmarca dentro de un plan de revisión acelerada diseñado por Anvisa para descongestionar las solicitudes de registro de tratamientos basados en semaglutida y liraglutida. Hasta el momento, las autoridades técnicas han evaluado 11 de las 24 candidatas presentadas, otorgando un total de seis aprobaciones formales tras completar las auditorías documentales y las inspecciones a las plantas de fabricación.
La llegada de estas opciones ocurre en un contexto de alta penetración de los inyectables para la pérdida de peso en la economía brasileña, superando los promedios de adopción de la región latinoamericana según datos de firmas de investigación de mercado. Con la incorporación de estas nuevas alternativas (que siguen los pasos de Ozivy, la primera versión sintética aprobada en mayo), el país busca abaratar costes y ampliar la oferta terapéutica disponible en el sistema de salud.