La diabetes tipo 1 afectará a 12,1 millones de personas en el mundo para el año 2049, lo que representa un incremento del 29% en comparación con los registros del año pasado. Las proyecciones epidemiológicas fueron presentadas durante el Congreso Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), a partir de un modelo analítico liderado por investigadores del Centro Steno de Diabetes de Odense (Dinamarca).
Aunque la mayor parte de la población con esta afección autoinmune reside en naciones de ingresos medios y altos, los investigadores destacaron que el mayor incremento relativo de la prevalencia se registrará en los países de bajos ingresos. Este fenómeno responderá al progreso gradual en el acceso a la insulina sintética, el monitoreo continuo de glucosa y la consiguiente mejora en las tasas de supervivencia de los pacientes.
Proyección de nuevos casos y estabilidad en las tasas de incidencia
De acuerdo con las estimaciones del estudio, el volumen anual de diagnósticos debutantes experimentará un aumento del 14% en el periodo analizado, pasando de 530.000 nuevos casos en 2025 a aproximadamente 605.000 en 2049. A pesar del crecimiento cuantitativo de la prevalencia total, los modelos matemáticos indican que la tasa de incidencia (el ritmo anual de aparición de nuevos casos) se mantendrá relativamente estable en los países desarrollados.
En términos absolutos, se prevé que Estados Unidos registre un incremento superior al medio millón de personas diagnosticadas para 2049, mientras que el Reino Unido sumará más de 100.000 pacientes a sus registros oficiales. Por su parte, Italia mostrará una de las variaciones continentales más moderadas, con una subida en la prevalencia cercana al 16%.
Factores determinantes y disparidades en países de bajos ingresos
Los autores del informe explicaron que la elevada presencia de la enfermedad prevista para 2049 en regiones como Norteamérica, Europa Occidental y Australia responde a una combinación de predisposición genética, factores desencadenantes del entorno y una alta capacidad diagnóstica en los sistemas de salud. En contraste, en países de bajos ingresos como Tanzania se proyecta que la tasa anual de nuevos casos se duplique, aunque la cifra total de pacientes continuará siendo inferior en comparación con los países industrializados.
Representantes de la EASD enfatizaron la necesidad de superar la escasez de datos epidemiológicos en las regiones en desarrollo. Contar con proyecciones precisas resulta indispensable para diseñar políticas públicas sostenibles, garantizar la distribución equitativa de insumos médicos y cumplir los objetivos trazados por la Organización Mundial de la Salud en el marco del Pacto Mundial contra la Diabetes.