El Ministerio de Salud de Costa Rica ha elevado a 47 el número de personas identificadas dentro del brote de enfermedad transmitida por alimentos asociado preliminarmente a un establecimiento comercial ubicado en Ciudad Colón de Mora.
Esta emergencia sanitaria ya ha dejado una víctima mortal y mantiene a otro paciente hospitalizado, quien según el último reporte de las autoridades se encuentra en condición estable. La actualización epidemiológica es el resultado de una investigación conjunta desarrollada por el Ministerio de Salud, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (INCIENSA) y el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA).

Además de los casos confirmados, las instituciones de salud informaron que mantienen bajo estricta investigación a otros 45 pacientes que manifestaron sintomatología sospechosa. Estas personas se encuentran a la espera de los resultados de los análisis de laboratorio para determinar si formalmente se añaden al brote originado en el comercio intervenido.
La alerta se encendió tras detectarse un flujo inusual de pacientes con síntomas gastrointestinales severos como diarrea intensa, vómitos, fiebre, dolor abdominal y malestar general, confirmándose poco después la presencia de la bacteria Salmonella en varios de los afectados.
Ante la gravedad del escenario y los hallazgos microbiológicos preliminares, las autoridades sanitarias ordenaron el cierre temporal del local comercial bajo sospecha. Durante las inspecciones iniciales ejecutadas en el sitio, el Ministerio de Salud reportó una serie de inconsistencias graves relacionadas con los procesos de limpieza, desinfección, control de temperatura de los ingredientes y manipulación general de alimentos. Las líneas de investigación actuales apuntan de forma directa a fallos en la cadena de conservación de los productos como la causa de la contaminación.
El abordaje científico de la emergencia incluye el rastreo de la trazabilidad de los productos cárnicos vinculados al comercio por parte de SENASA, mientras que el INCIENSA continúa procesando las muestras microbiológicas para determinar el origen exacto del patógeno. La Salmonella es una bacteria que suele transmitirse mediante alimentos contaminados, especialmente carnes mal cocidas, huevos, lácteos o superficies que sufrieron contaminación cruzada debido a malas prácticas higiénicas. Por el momento, el nombre del establecimiento y el alimento específico no han sido revelados públicamente.

Frente al crecimiento del brote, el Ministerio de Salud lanzó un exhorto público para reforzar de forma estricta las medidas preventivas tanto en hogares como en restaurantes. Para los consumidores en establecimientos comerciales, se recomendó verificar la vigencia del permiso sanitario del local, constatar el orden y la limpieza, y observar que el personal emplee protectores de cabello y evite el uso de joyas o accesorios durante la preparación de los platos.
Asimismo, las autoridades insistieron en la importancia de aplicar buenas prácticas en el hogar, tales como cocinar completamente el pollo y otras carnes evitando el consumo semicrudo, mantener los alimentos perecederos refrigerados a temperaturas seguras y utilizar utensilios diferentes para alimentos crudos y cocidos para evitar la contaminación cruzada.