Honduras confirma tercera muerte por gusano barrenador mientras los contagios ascienden a 176

Honduras confirma tercera muerte por gusano barrenador mientras los contagios ascienden a 176

La Secretaría de Salud de Honduras (Sesal) confirmó el tercer fallecimiento por miasis humana causada por el gusano barrenador en lo que va de 2026. El jefe de la Unidad de Vigilancia de la Sesal, Homer Mejía, informó que la última víctima mortal era un adulto mayor que falleció en las instalaciones del Hospital Escuela de Tegucigalpa. 

Este deceso se suma a los dos primeros registrados a inicios de año en el país (un hombre de 77 años y una mujer de 74 años), quienes también pertenecían a la población de la tercera edad y residían en el Distrito Central, lo que consolida a la capital de la nación centroamericana como el foco principal de la mortalidad por esta causa.

La evolución de la enfermedad mantiene en alerta al sistema sanitario hondureño debido al acelerado repunte de los contagios. En menos de cinco meses del presente ejercicio, Honduras ya contabiliza 176 casos confirmados de infección por gusano barrenador en seres humanos. Esta cifra resulta alarmante para las autoridades debido a que ya representa más de la mitad de los 300 contagios que se reportaron a nivel nacional durante todo el año 2025.

La mayor incidencia de los casos en humanos se concentra actualmente en una franja geográfica que abarca los departamentos de Francisco Morazán, Yoro, El Paraíso, Olancho, Santa Bárbara, Comayagua y Gracias a Dios. En estas zonas, los equipos epidemiológicos mantienen brigadas de vigilancia permanente y campañas de educación comunitaria. 

Históricamente, Honduras no registraba casos de gusano barrenador en seres humanos desde el año 1995; sin embargo, en septiembre de 2024, el Gobierno se vio obligado a declarar un estado de emergencia sanitaria ante la agresiva propagación de la plaga por Centroamérica y otras regiones vecinas.

Gusano barrenador.

Factores de riesgo y el impacto devastador del vector biológico

Las investigaciones clínicas determinaron que las tres víctimas mortales compartían factores de riesgo críticos asociados a la edad avanzada y a patologías crónicas preexistentes. Estas condiciones de salud particulares incrementan de forma drástica la vulnerabilidad biológica frente a la parasitosis, dificultando la detección temprana y el cuidado higiénico diario de la piel. 

El riesgo de infección se eleva de manera exponencial en hogares donde residen ancianos desatendidos, personas con discapacidad motriz, pacientes encamados o individuos con heridas cutáneas expuestas que no reciben la debida curación médica.

La miasis cutánea es provocada directamente por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax. Este insecto se siente atraído por las lesiones de la piel y deposita sus huevos en los bordes de heridas abiertas, úlceras o áreas húmedas del cuerpo de animales de sangre caliente y seres humanos. Apenas unas horas después de la postura, los huevos eclosionan y nacen los gusanos, los cuales comienzan a alimentarse vorazmente del tejido vivo del huésped. 

Esta acción parasitaria genera un dolor sumamente intenso, inflamación severa, secreciones purulentas, mal olor y la destrucción progresiva de los tejidos profundos que, de no ser tratada con urgencia mediante la extracción quirúrgica de las larvas y antibióticos, desencadena infecciones secundarias sistémicas y fallos multiorgánicos letales.

Más allá del impacto directo en la salud pública, la infestación por el gusano barrenador golpea con dureza las economías rurales del país. De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa), Honduras acumula en paralelo unos 5.000 casos confirmados de la enfermedad en animales, registrando su mayor prevalencia en las cabezas de ganado bovino. 

Los efectos del vector resultan devastadores para la producción pecuaria nacional, no solo por los altos índices de mortalidad que provoca en las crías y reses adultas infectadas, sino también por la drástica reducción en el rendimiento comercial y la calidad de la producción de leche y carne.

Mosca Cochliomyia hominivorax.

Protocolos de prevención urgentes y cuidado de personas vulnerables

Ante la gravedad del repunte epidemiológico, el doctor Homer Mejía instó de manera urgente a la población a implementar medidas estrictas de prevención higiénica en el entorno familiar.

La principal directriz médica consiste en realizar una revisión periódica del estado de la piel de los adultos mayores y asegurar que cualquier tipo de raspadura, úlcera por presión o herida expuesta sea lavada, desinfectada y cubierta de inmediato con una gasa protectora o vendaje limpio. Esta barrera física resulta indispensable para impedir que la mosca transmisora entre en contacto con la lesión y deposite sus larvas.

Asimismo, las autoridades de la Sesal exhortaron a los cuidadores y familiares de pacientes dependientes a mantener una higiene corporal rigurosa y a cambiar con regularidad los apósitos médicos. Ante la aparición de los primeros síntomas de alerta, como enrojecimiento inusual de la piel, dolor agudo, inflamación focalizada o la sospecha visual de movimientos de pequeños filamentos blancos dentro de una llaga, se debe acudir de forma inmediata al centro asistencial más cercano.

Las autoridades sanitarias reiteraron que la detección oportuna y la intervención médica temprana siguen siendo las únicas herramientas efectivas para frenar la propagación comunitaria del vector y evitar nuevas pérdidas de vidas humanas.