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Investigadores de la Universidad McMaster en Canadá descubren la manikomicina, un antibiótico que ataca bacterias súper resistentes

Investigadores de la Universidad McMaster en Canadá descubren la manikomicina, un antibiótico que ataca bacterias súper resistentes
El profesor Gerry Wright de la Universidad McMaster (a la izquierda) junto a la investigadora postdoctoral Manpreet Kaur. Juntos descubrieron la manikomicina (Blake Dillon, Facultad de Ciencias de la Salud)

Un equipo de investigadores de la Universidad McMaster, en Canadá, ha descubierto un nuevo antibiótico capaz de eliminar algunas de las bacterias más peligrosas y resistentes a los medicamentos del mundo.

El hallazgo del compuesto, bautizado como manikomicina, fue liderado por el profesor Gerry Wright y abre la puerta a una clase de tratamientos completamente nueva en la medicina contemporánea. Los detalles de esta investigación científica se han publicado el pasado miércoles 3 de junio en la revista Nature.

La manikomicina ha demostrado una eficacia temprana en condiciones de laboratorio contra patógenos prioritarios para la salud global, tales como Salmonella, E. coli y Klebsiella. A diferencia de los fármacos tradicionales utilizados en las clínicas actuales, este compuesto actúa bloqueando el sitio de salida del ribosoma, que es la maquinaria celular encargada de producir las proteínas dentro de cada bacteria. 

Al obstruir este punto de escape, el proceso de ensamblaje de proteínas se atasca y se detiene, provocando la muerte del patógeno al quedar incapacitado para sobrevivir. El profesor Wright, miembro del Instituto Michael G. DeGroote para la Investigación de Enfermedades Infecciosas, destacó que ningún antibiótico recetado hoy en día (como la azitromicina o la tetraciclina) comparte este mecanismo de acción. 

Explicó que, debido a que la medicina nunca había ejercido presión selectiva sobre el sitio de salida del ribosoma, las bacterias no poseen mecanismos de defensa preexistentes contra la manikomicina, lo que minimiza la aparición inmediata de resistencias en comparación con dianas terapéuticas ya explotadas. Este hallazgo representa el cuarto candidato a antibiótico desarrollado por el laboratorio de Wright en poco más de un año.

El descubrimiento de la manikomicina se logró tras retomar una línea de investigación que la comunidad científica general consideraba agotada desde mediados del siglo XX. El equipo se centró en la bacteria del suelo Streptomyces rimosus, conocida históricamente por producir la oxitetraciclina. 

En colaboración con científicos de la Universidad de Illinois en Chicago y la Universidad de Hamburgo en Alemania, el grupo empleó una técnica avanzada de laboratorio denominada fraccionamiento. Este proceso permitió filtrar los compuestos abundantes ya conocidos y aislar moléculas más escasas que habían pasado desapercibidas durante más de 75 años.

Manpreet Kaur, investigadora postdoctoral y autora principal del estudio, señaló que revisar los extractos de bacterias bien estudiadas mediante fraccionamiento abre un abanico de nuevas oportunidades para el descubrimiento de fármacos en el futuro. Por su parte, los científicos de McMaster ya han avanzado en las fases iniciales del desarrollo clínico del compuesto, confirmando en pruebas de laboratorio que la manikomicina no es tóxica para las células humanas y que responde con eficacia en modelos de infección controlados.

Actualmente, el equipo de investigación financiado por los Institutos Canadienses de Investigación en Salud trabaja en la optimización del fármaco, específicamente en mejorar su "tiempo de residencia" o permanencia activa dentro del organismo. Para lograrlo, los expertos ya han sintetizado 60 derivados químicos de la molécula original con la meta de seleccionar e impulsar la variante más prometedora hacia futuros ensayos clínicos, contemplando además la posibilidad de expandir su espectro de acción hacia otras especies bacterianas.

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