La Cruz Roja Venezolana anunció la puesta en marcha de un plan de respuesta a largo plazo que contempla al menos dos años de asistencia sanitaria continua para responder a las secuelas del doble terremoto que sacudió la región central del país el pasado 24 de junio. Con este despliegue, la institución humanitaria trasciende la atención inmediata de la emergencia para enfocar sus recursos en el sostenimiento de la salud física y el acompañamiento médico integral de las poblaciones vulnerables en Caracas y el estado La Guaira.
Hasta la fecha, los equipos médicos y voluntarios de la organización han ejecutado más de 7.600 atenciones en salud en los sectores más afectados. Las intervenciones asistenciales se han complementado con la garantía de acceso a agua segura para 3.150 personas, una medida sanitaria fundamental implementada para prevenir la aparición de brotes infecciosos y enfermedades de origen hídrico en las zonas donde la infraestructura de servicios colapsó tras el sismo.

El plan de contingencia médica se desarrolla mediante la articulación estratégica con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y el apoyo técnico de 14 Sociedades Nacionales de la red internacional. Esta cooperación ha permitido movilizar personal capacitado e insumos farmacéuticos para mantener operativos los puestos de auxilio y las unidades de atención primaria desplegadas en los terrenos impactados.
El presidente de la Cruz Roja Venezolana, enfatizó el compromiso institucional de garantizar la atención sanitaria durante esta fase de recuperación prolongada, señalando que la magnitud del impacto en la población requiere una presencia sostenida. El organismo mantendrá activo el monitoreo epidemiológico y el respaldo asistencial en las zonas de mayor riesgo, garantizando la continuidad de las intervenciones de salud a lo largo del periodo proyectado.