El Gobierno de Uruguay declaró la emergencia sanitaria en todo el territorio nacional tras la detección de Influenza Aviar H5 de alta patogenicidad en aves de traspatio en el departamento de Colonia. La resolución, emitida por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), establece un paquete de medidas de contención para evitar la propagación del virus hacia la industria avícola comercial y la fauna silvestre.
Entre las disposiciones adoptadas se prohibió el traslado en todo el país de aves de traspatio y de aquellas que no se encuentren registradas y controladas a través del Sistema de Monitoreo Avícola. Asimismo, el protocolo oficial estipula que los ejemplares criados en entornos domésticos y en sistemas productivos a campo abierto (Free Range) deberán permanecer confinados en instalaciones cerradas y techadas.
Cancelación de eventos avícolas e impacto en la Expo Prado
Como parte de las restricciones sanitarias, la cartera gubernamental suspendió temporalmente la realización de ferias, remates, exposiciones y cualquier evento público vinculado con la comercialización o exhibición de especies aviares.
La normativa tendrá una repercusión directa en la Expo Prado 2026, catalogada como la principal muestra agroindustrial y ganadera del país. Los organizadores del evento, programado entre el 11 y el 20 de septiembre, confirmaron que la edición no contará con la presencia de delegaciones ni pabellones de aves debido a los riesgos de bioseguridad.
Segunda emergencia sanitaria decretada en 2026
La declaración representa la segunda alerta nacional por gripe aviar emitida por el Ejecutivo uruguayo en lo que va de año. El antecedente previo se registró el pasado 24 de febrero, cuando las autoridades confirmaron la presencia del patógeno en la fauna silvestre de los departamentos de Maldonado, Rocha y Canelones, tras el hallazgo inicial del virus en un cisne coscoroba en la Laguna Garzón.
Frente al nuevo foco detectado en el departamento de Colonia, los servicios veterinarios oficiales instaron a la ciudadanía a no manipular aves que presenten síntomas de enfermedad o se encuentren muertas, solicitando la notificación inmediata a las autoridades sanitarias locales para mantener la vigilancia epidemiológica en las zonas rurales.