La confirmación de un caso importado de hantavirus de la cepa Andes en un ciudadano franco-argentino encendió las alarmas de las autoridades sanitarias de Francia y España. El paciente, quien realizó un itinerario turístico por territorio francés durante la segunda quincena de julio, fue diagnosticado por el Centro Nacional de Referencia (CNR) de Francia y se encuentra actualmente en aislamiento domiciliario junto a su familia en la comunidad autónoma de Galicia, España.
Las carteras de salud de ambas naciones europeas activaron de inmediato los protocolos de coordinación epidemiológica a escala comunitaria para reconstruir los desplazamientos del viajero y rastrear a sus contactos estrechos. Las autoridades precisaron que el hombre acudió a centros médicos franceses presentando un cuadro respiratorio leve o paucisintomático, encontrándose al día de hoy completamente asintomático, situación que elimina el riesgo de transmisión activa hacia la población.

La particularidad infecciosa de la cepa Andes
El hallazgo del patógeno adquiere relevancia debido a las características específicas de la variante Andes, originaria de las zonas rurales de Sudamérica. A diferencia de otras cepas de hantavirus que se transmiten exclusivamente por contacto directo o inhalación de secreciones de roedores infectados, la cepa Andes constituye la única tipificación viral de este género con capacidad documentada de contagio interhumano mediante contactos estrechos y prolongados.
Pese a la activación de los comités de expertos, las autoridades de salud de Francia e Italia enviaron un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, enfatizando que no existe una circulación comunitaria del virus en la región. La ministra de Sanidad española, Mónica García, confirmó que el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) lidera los estudios de seguimiento en territorio ibérico bajo las directrices internacionales para la contención de patógenos de alto impacto.

Precedentes del virus en el contexto sanitario internacional
Este nuevo episodio sanitario vuelve a centrar la atención en la cepa Andes tras el brote registrado en mayo a bordo del crucero antártico MV Hondius, el cual había zarpado desde Ushuaia, Argentina, y derivó en 13 contagios confirmados y tres fallecimientos. La emergencia en la embarcación fue declarada oficialmente concluida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a principios de julio, luego de que los pasajeros y la tripulación superaran los periodos de cuarentena regulatorios.
Coincidiendo con la notificación del turista franco-argentino, las autoridades médicas francesas confirmaron el alta de la unidad de cuidados intensivos de una ciudadana de 63 años que había contraído la enfermedad en el MV Hondius y permaneció casi tres meses internada tras su repatriación desde Tenerife. Los organismos públicos reiteraron que mantendrán la vigilancia sobre el entorno del paciente en Galicia para garantizar el cierre definitivo de posibles cadenas de transmisión.