El Gobierno de Bolivia anunció el envío urgente de un cargamento de 255,507 dosis de la vacuna pentavalente destinadas a Venezuela y Haití, en un esfuerzo por contener potenciales crisis sanitarias en la región. La medida busca salvaguardar la continuidad de los esquemas de inmunización infantil en ambas naciones caribeñas, las cuales enfrentan severos desafíos socioeconómicos, climáticos y de infraestructura que amenazan la estabilidad de sus sistemas de salud pública.
La gestión y logística del cargamento biológico se estructuró a través del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) de Bolivia, trabajando en cooperación directa con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Según el plan de distribución oficial, el lote se dividirá de forma equitativa para optimizar el alcance de las jornadas de vacunación: un total de 127,475 dosis serán desembarcadas en territorio venezolano, mientras que las 128,032 unidades restantes se dirigirán a los centros asistenciales de Haití.
El Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia enfatizó que este esfuerzo técnico está estrictamente diseñado como un escudo epidemiológico para proteger a la población de niños menores de cinco años contra cinco enfermedades de alta peligrosidad y transmisibilidad. A través de la aplicación de este inmunizante, las autoridades sanitarias locales buscarán contrarrestar brotes de difteria, tétanos, coqueluche o tosferina, hepatitis B y las afecciones invasivas graves provocadas por la bacteria Haemophilus influenzae tipo b, tales como la meningitis y la neumonía.

"Esta contribución es un factor clave para reducir de forma directa la morbimortalidad infantil en contextos de alta vulnerabilidad", señalaron fuentes oficiales de la cartera de salud boliviana.
El organismo remarcó que mantener coberturas óptimas de vacunación en la primera infancia impide el resurgimiento de patologías que ya se encontraban bajo control internacional, evitando que la saturación hospitalaria por desastres periféricos agrave los índices de mortalidad pediátrica a mediano plazo.
La llegada de este material médico adquiere un carácter crítico para Venezuela, país que hace apenas una semana sufrió un doble terremoto de magnitud 7.2 y 7.5. El desastre natural ha dejado un saldo trágico de 2,295 personas fallecidas, miles de heridos y más de 12,000 ciudadanos sin hogar, provocando el colapso de las redes de agua potable, los servicios básicos y las estructuras sanitarias en las regiones más afectadas por la actividad sísmica.
Esta entrega de vacunas complementa las acciones de contingencia y ayuda internacional previamente implementadas por la administración boliviana. A lo largo de la semana, el gobierno del país andino desplegó un contingente de 20 rescatistas militares especializados en estructuras colapsadas en las zonas de desastre venezolanas, además de facilitar el traslado de seis toneladas de asistencia humanitaria e insumos de primera necesidad recolectados por la comunidad civil.
Se prevé que los cargamentos con las dosis de la vacuna pentavalente arriben a los aeropuertos internacionales de sus respectivos destinos en los próximos días. Una vez completados los protocolos de cadena de frío y los inventarios aduaneros obligatorios, los insumos serán entregados a las autoridades sanitarias locales y al personal de Unicef en el terreno para iniciar su distribución inmediata en los campamentos de refugiados, zonas rurales aisladas y centros de atención primaria priorizados.