Las autoridades sanitarias de Bélgica se enfrentan a un brote histórico de salmonelosis vinculado al consumo de huevos contaminados, el cual ha infectado a un mínimo de 306 personas. La Agencia Federal para la Seguridad de la Cadena Alimentaria (AFSCA) confirmó que las pruebas de laboratorio identificaron en los pacientes la misma cepa bacteriana detectada en una explotación avícola del norte del país, constituyendo el conglomerado de contagios más extenso registrado en la historia sanitaria de la nación europea.
Portavoces del organismo regulador señalaron que la cifra real de afectados podría ser significativamente mayor a los registros oficiales, dado que personas con sintomatología leve o asintomáticas no acudieron a centros de salud para someterse a pruebas de diagnóstico. Pese al volumen de enfermos reportados en las últimas semanas, las autoridades sanitarias confirmaron que la contingencia no ha generado víctimas fatales hasta el momento.
Origen del brote, clausura de la granja y sacrificios masivos
El foco de la contaminación fue identificado inicialmente en mayo en una granja de ponedoras ubicada en la región de Flandes, lo que motivó un retiro preventivo de productos y el cierre parcial de uno de sus gallineros. Sin embargo, ante el incremento sostenido de casos clínicos notificados durante el verano, la AFSCA dispuso el cierre total de la instalación agrícola y ordenó el sacrificio sanitario de la totalidad de las aves tras emitir un segundo retiro del mercado el pasado 10 de agosto.
Los huevos contaminados fueron distribuidos por la firma comercializadora Laerco BV, estimándose que hasta dos millones de unidades sospechosas ingresaron al circuito comercial de Bélgica y del vecino Gran Ducado de Luxemburgo, donde la agencia de salud local también activó los protocolos de alerta y retiro de los puntos de venta.
Alerta a los consumidores y medidas de prevención en los hogares
A pesar de las órdenes de retiro masivo dictadas en ambos países, la AFSCA advirtió que es probable que existan unidades contaminadas almacenadas en las cocinas de los consumidores, lo que mantiene el riesgo de que se notifiquen nuevos casos en los próximos días. Las autoridades recomendaron a la población verificar el origen de los lotes adquiridos e instaron a cocinar los huevos por completo como medida de mitigación, dado que la exposición térmica reduce el riesgo de infección por la bacteria.
La salmonelosis es una enfermedad de transmisión alimentaria causada por bacilos de la familia Salmonella, cuya clínica se caracteriza por la aparición repentina de diarrea, fiebre y cólicos abdominales. La AFSCA mantiene activas las inspecciones en la cadena de distribución alimentaria para garantizar el cese definitivo de la comercialización de la partida afectada.