El Ministerio de Salud del Perú (Minsa), a través de un equipo multidisciplinario del Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja (INSN SB), ha puesto en marcha una jornada quirúrgica de alta especialización en la región Piura. La iniciativa médica, desarrollada en estrecha coordinación con el personal del Hospital de Especialidades III–1 de Sullana, tiene como propósito intervenir de forma oportuna a pacientes pediátricos diagnosticados con diversas cardiopatías congénitas, descentralizando el acceso a procedimientos quirúrgicos de alta complejidad.
La campaña médica, que se extenderá hasta hoy, 20 de junio, cuenta con el financiamiento integral del Seguro Integral de Salud (SIS). Las intervenciones se realizan en los quirófanos del hospital de Sullana, donde los cirujanos cardiovasculares corrigen patologías severas como la comunicación interventricular (CIV), el ductus arterioso persistente (DAP), la estenosis subpulmonar y la insuficiencia de la válvula mitral, entre otras malformaciones estructurales del corazón.

La directora general del INSN San Borja, la doctora Zulema Tomas, quien supervisa personalmente el desarrollo del despliegue en Piura, enfatizó que las cardiopatías congénitas representan una prioridad de salud pública a nivel nacional. La funcionaria detalló que las estadísticas oficiales revelan que, de cada mil niños nacidos en el territorio peruano, entre 8 y 10 presentan este tipo de anomalías cardíacas, lo que exige una respuesta hospitalaria ágil y coordinada con las distintas redes asistenciales de las regiones para evitar listas de espera prolongadas.

Con el fin de mitigar los riesgos inherentes a estos procedimientos delicados, los especialistas emplean tecnología biomédica de última generación, destacando el uso de la Máquina de Circulación Extracorpórea (CEC). Este equipamiento de soporte vital asume temporalmente las funciones mecánicas de bombeo y oxigenación del corazón y los pulmones del menor mientras el equipo quirúrgico realiza las correcciones minuciosas en la estructura cardíaca detenida, asegurando la máxima estabilidad del paciente durante el acto operatorio.
A nivel nacional, se estima que aproximadamente 6,000 niños nacen cada año con afecciones cardiovasculares latentes. Los portavoces del Minsa recalcaron que el diagnóstico precoz y la intervención temprana son herramientas fundamentales para evitar que estos pacientes desarrollen secuelas irreversibles o complicaciones secundarias graves tales como insuficiencia cardíaca congestiva, crisis de hipertensión pulmonar, desnutrición crónica y cuadros severos de anemia que comprometan críticamente su desarrollo biológico.